La tormenta continuaba castigando este viernes las bolsas de Asia mientras que la moneda europea permanecía presionada frente al dólar por el temor de contagio de la crisis griega a otros países de la Eurozona y luego de una caída histórica de la bolsa de Nueva York.
Los jefes de Estado y de gobierno de los 16 países de la zona euro deben reunirse este viernes en una cumbre extraordinaria en Bruselas para, oficialmente, dar "un respaldo definitivo al apoyo a Grecia", al cabo de una semana en que las bolsas sufrieron una fuerte caída.
Asimismo, los ministros de Finanzas del G7, los siete países más industrializados -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón- anunciaron que mantendrían una conferencia telefónica este viernes dedicada a la crisis de la deuda griega.
El jueves, la moneda única europea alcanzó su nivel más bajo desde marzo de 2009 frente al billete verde, cambiándose a 1,2523 dólares, para luego subir levemente, aunque el viernes por la mañana seguía presionado en los mercados de Asia. Hacia las 02H50 GMT el euro valía 1,2708 dólares, contra 1,2644 el jueves hacia las 20H00 GMT.
El ministro japonés de Finanzas, Naoto Kan, excluyó medidas concertadas del G7 para respaldar al euro. "No creo que haya pedidos para intervenir" durante la conferencia telefónica, declaró.
Mientras que las televisoras del mundo entero difundían en continuo las imágenes de los enfrentamientos entre policías y manifestantes en Atenas, los mercados de Asia continuaban cediendo al igual que la víspera.
En la Bolsa de Tokio, el índice Nikkei de los principales valores cedió 3,74% a media sesión, cumulando una pérdida de casi 7% en dos días.
"La razón de la caída, todo el mundo la conoce: Grecia. El mercado toma en cuenta la posibilidad de que el problema griego se extienda a España y a Portugal", explicó Hideaki Higashi, analista de SMBC Friend Securities.
La caída de Tokio se vio amplificada por el rápido ascenso los últimos días frente al euro del yen, tradicional valor refugio en tiempos de crisis, un fenómeno que penaliza a los exportadores japoneses. Los títulos de Sony, Panasonic o Nintendo cedían más de 5%.
El euro mostró sin embargo una tímida recuperación hacia las 02H50 GMT y se cambiaba a 117,35 yenes, contra 114,49 yenes a las 20H00 GMT del jueves.
En tanto, este viernes por la mañana el Banco de Japón anunció que inyectaría unos dos billones de yenes, alrededor de 20.000 millones de dólares, en el sistema financiero del país para intentar tranquilizar los mercados. Es la primera vez desde diciembre que la entidad toma una medida de emergencia de este tipo.
La mayoría de las otras plazas financieras de Asia hacían frente a un día agitado. Durante la mañana, las bolsas de Sidney y de Taipei perdían más de 2% cada una, mientras que en Seúl la bolsa cedía un 3%. Las pérdidas eran más limitadas en Shanghai (0,42%) y Hong Kong (0,67%) hacia las 02H45 GMT.
El jueves por la noche en Nueva York, el índice Dow Jones terminó cediendo 3,20% y el Nasdaq 3,44%. El Dow Jones llegó a perder 998,50 puntos -su máximo histórico- en pocos minutos en sesión.
La debacle se extendió a las plazas latinoamericanas. La mayor de la región, Sao Paulo perdió 2,31%, Buenos Aires se hundió 5,41%, México bajó 1,86%, Colombia cayó 2,84% y Santiago 1,04%.
En Europa, la bolsa de Londres había perdido antes 1,52%, París 2,20% y Fráncfort 0,88%. La bolsa de Madrid cedió 2,93% y la de Milán 4,26%. Paradójicamente, la bolsa de Atenas tuvo un leve repunte de 0,98%.
Las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que reafirmó el jueves su confianza en la cohesión de la zona euro y descartó una cesación de pagos de Grecia, no calmaron los mercados.
AFP