Para ser Franco

Crece rechazo a juicio político en Asunción

El nuevo gobierno de Federico Franco recibió este sábado más muestras de rechazo de países de la región que consideran que la destitución de Fernando Lugo atentó contra la democracia paraguaya. OEA y el ALBA rechazaron el juicio político, mientras que Argentina ya retiró su embajador en Asunción.

23.06.2012 20:27

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A Ecuador, Argentina, Bolivia, Venezuela y la República Dominicana, que el viernes anunciaron que no reconocen al nuevo presidente paraguayo, Federico Franco, que hasta este viernes era vicepresidente de Lugo, se sumaron este sábado Cuba y Perú, además del bloque del ALBA.

Mientras, otros gobiernos, como los de Chile, Colombia, Guatemala y México, mantienen una posición intermedia, de crítica a la manera en que se hizo el juicio político a Lugo en el Senado, pero sin calificarlo de ruptura institucional.

En nuestro país, el canciller Luis Almagro se reunió con el presidente José Mujica, luego de culminada la visita del primer ministro chino, para analizar su posición. El Frente Amplio emitió el jueves un comunicado de rechazo al juicio político que destituyó al presidente Lugo, mientras que el Partido Nacional, se manifestó a favor de la autonomía e independencia de Paraguay, en una clara alusión a las medidas que evalúa la Unasur y el Mercosur.

En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó este sábado que, aunque "apegado a la ley", no parece cumplir con el derecho a la legítima defensa.

Según, Insulza la comunidad internacional ha planteado dudas sobre si se tuvieron en cuenta "los principios universales del debido proceso y del legítimo derecho de todo procesado a defenderse (...) contando para ello con plazos suficientes entre el inicio del juicio y su conclusión".

El Gobierno brasileño señaló, por su parte, que en este momento se busca una postura consensuada de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que hasta ahora no se ha pronunciado sobre la asunción del hasta ayer vicepresidente Franco como jefe de Estado, en reemplazo de Lugo, que fue destituido por el Senado por mal desempeño de sus funciones.

"La idea es poder tener una posición consensuada y por eso se están realizando intensas consultas entre todos los miembros de la Unasur", dijeron a Efe fuentes de la Cancillería brasileña.

En este sentido, el presidente de Perú, Ollanta Humala, "ha invitado a los jefes de Estado de Unasur a una reunión de emergencia que podría realizarse la próxima semana en Lima, pero seguimos haciendo las coordinaciones", dijo el canciller peruano, Rafael Roncagliolo, en declaraciones a un canal de televisión.

Se da la circunstancia de que Paraguay es desde este mes el presidente pro tempore de la Unasur, que está formada además por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

La cumbre que sí está confirmada es la de Mercosur, que tendrá lugar la semana próxima en Mendoza y que, según el canciller brasileño, Antonio Patriota, permitirá analizar la situación de Paraguay y revisar qué medidas tomar.

No está claro si Paraguay será invitado a la cita, pero sí está previsto, según Patriota, que acudan otros mandatarios de países asociados al Mercosur, que son Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela.

El propio Franco dijo este sábado, que su Gobierno no ha recibido una "invitación clara" y que no quiere "forzar la situación", pues su prioridad "es poner en orden la casa".

"Hay varias formas de manifestarse, desde la no invitación a las autoridades que tomaron poder en Paraguay a participar en cumbres, hasta el enfriamiento de los contactos en diferentes niveles", aseguró el ministro brasileño.

Tanto Mercosur como Unasur tienen cláusulas democráticas que contemplan medidas como el cierre de fronteras si en alguno de los países miembros se rompe el orden institucional.

Precisamente la firma del protocolo que actualizó la cláusula democrática del Mercosur sin consultar al Parlamento fue una de las cinco acusaciones que se le hicieron a Lugo en el juicio en el Senado.

Unasur envió el jueves a Asunción una misión de ministros de los países del bloque para mediar con los partidos políticos y con Franco con vistas a evitar la destitución de Lugo, pero no tuvo éxito. "Nosotros consideramos que lo ocurrido en Paraguay es sumamente preocupante desde el punto de vista de la democracia en las Américas", dijo este sábado el canciller peruano, que formó parte de la misión.

Roncagliolo indicó que su país no se encuentra satisfecho con las explicaciones que ha dado el nuevo Gobierno paraguayo con relación a su asunción al poder, por lo que aún no se lo reconoce como tal.

Por su parte, el ministro chileno del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo hoy que al Gobierno de Sebastián Piñera le "duele" la destitución de Lugo y consideró que el juicio político con el que fue apartado del poder se realizó "demasiado rápido".

En tanto, a través de un comunicado, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) afirmó que la "nueva forma de golpe de Estado" registrada en Paraguay tiene la finalidad "de atacar los procesos de independencia e integración latinoamericana y caribeña".

El grupo, integrado por Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda, condenó además el"juicio político" a Lugo que, según el bloque, estuvo "plagado de irregularidades" y anunció que no reconocerán "al presidente de facto Federico Franco".

El Gobierno español defendió el pleno respeto a la institucionalidad democrática y el Estado de derecho y confió en que Paraguay "logre encauzar la actual crisis política, así como salvaguardar la convivencia pacífica", señala una nota oficial.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo, por su parte, que el juicio político a Lugo fue "altamente cuestionable", por la manera expedita en que se hizo.

El secretario Ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón, aseguró que "es una parodia de justicia y un atropello al Estado de Derecho remover a un presidente en 24 horas, sin garantías para defenderse".

Por su parte, la alta representante de la Unión Europea, Catherine Ashton, hizo un llamamiento para que se respete "la voluntad democrática" de los paraguayos, tras manifestar su preocupación por "los acontecimientos políticos en Paraguay".

Guatemala, en tanto, aseguró que respeta el derecho interno de cada país y expresó su deseo porque "la actual crisis política en ese país sea resuelta en un marco de legalidad, concordia y de pleno respeto a los derechos humanos".

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se pronunció ayer en la misma línea y si bien lamentó cómo se llegó a la "remoción" de Lugo, subrayó que "formalmente no hubo rompimiento de la democracia" porque se acataron las leyes de ese país.

El Gobierno de Cuba, por el contrario, afirmó hoy que hubo un "golpe de estado parlamentario" y aseguró que no reconocerá autoridad alguna "que no emane del sufragio legítimo y el ejercicio de la soberanía por parte del pueblo paraguayo".

Y el expresidente de Honduras Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, condenó la destitución de Lugo y la definió como "un golpe de Estado disfrazado".

A última hora del sábado, la Cancillería argentina informó en un comunicado que el Gobierno de Cristina Fernández "ha dispuesto el inmediato retiro de su embajador en Asunción, quedando la representación diplomática a cargo de un encargado de negocios, hasta tanto se restablezca el orden democrático" en Paraguay.

(En base a EFE)