El próximo domingo 17 de agosto se celebra en Uruguay el "Día del niño". Una jornada marcada por los regalos y presentes que reciben los más pequeños de la familia.

Sin embargo, no siempre es aconsejable atender todas las demandas de los menores, y según los especialistas, es recomendable que los padres no sientan culpa en caso de no poder cumplir con los regalos.

la psicóloga gestáltica, Fanny Berger, expresó: "El Día del Niño tiene la importancia que le dan los medios y la propaganda. Se los bombardea desde hace días. Escuchan propaganda y comienzan a pedir y demandar. 'Quiero esto y quiero lo otro'. Lo primero para los padres: que hay todo tipo de regalos materiales concretos, y también hay regalos como salir a pasear o preparar una rica comida. Un regalo no se refiere a consumo necesariamente. Si no puedo o no quiero comprar un regalo, pues ese domingo le doy otras atenciones. El Día del Niño se desvirtuó por el consumo, pero la importancia de nuestros hijos en todo el año y toda la vida".

A juicio de Berger, el perfil y los regalos para el Día del Niño cambiaron "porque cambió la vida".

"Los chicos ya dicen lo que quieren porque hace semanas que vemos propaganda, y eso no es fácil. Hoy en día eligen ellos. Como es el Día del Niño, muchos lo comparan con un cumpleaños o fin de año. También influye si están separados los padres. Como cambia la estructura de la familia y su dinámica, salen a relucir problemas adormecidos durante todo el año. Los padres deben recordar que no deja de ser un día comercial", recordó Berger.

Consejos prácticos

Un desafío que enfrentan los padres, es tratar de explicar a sus hijos por qué decidieron no cumplir con sus pedidos de regalos. Pero una cosa es pensarlo y otra muy diferente llevarlo a la práctica.

Para la psicóloga Fanny Berger, la clave es no sentirse culpable. "Los padres deben explicar a sus hijos que el consumo no es igual a felicidad. La felicidad de un hijo no depende de la cantidad de regalos. A no sentirse culpables. Cuidado con la culpa porque no es buen consejero. No hay que buscar la aprobación y el amor del niño a través de los regalos. Si el niño se pone mal y los padres le terminan comprando el regalo, es muy negativo para todo lo que está por venir. Que los padres no traten de complacer y que se lo repitan todos los años. Hay que valorar lo que se tiene, sea mucho o poco".

Fanny Berger es Master en Psicología Clínica de Niños y Adolescentes, ambos títulos obtenidos en Israel. Actualmente ejerce como Psicoterapeuta y Supervisora para Psicólogos en forma particular y coordina talleres para padres y adultos.