Los cuatro soldados que atestiguaron a favor del soldado Héctor Lladó, y el propio acusador, que denunció haber sido brutalmente golpeado por un oficial mayor del cuartel de Punta de Rieles cumplen arresto a rigor, según informó este miércoles Subrayado.

Por el momento, el caso está en manos de la Justicia, tanto civil como militar, y ninguna se expidió sobre el caso. Desde Relaciones Públicas del Comando del Ejército señalaron que la sanción a los soldados es “preventiva”. Sin embargo, el oficial denunciado no recibió, hasta el momento, ningún tipo de sanción.