Tras el bloqueo en la planta de impresión de Clarín el sábado en la noche, la prensa argentina analiza las razones por las cuáles el gobierno hizo caso omiso al fallo judicial que habilitaba al desalojo de los manifestantes.
Si bien el conflicto en la planta gráfica de Clarín tiene orígenes sindicales, la forma en la que fue llevado adelante deja lugar a varias dudas y especulaciones sobre qué hay detrás del bloque que impidió que el diario argentina saliera el domingo pasado.
“No queda claro si fue una manifestación enteramente gremial. Hay un componente gremial del que nadie duda. Pero siendo un conflicto gremial ¿por qué no hubo un paro dentro de la planta? ¿Por qué hubo un bloqueo afuera de la planta? El diario estaba listo. Cuando se produce el bloqueo ya estaba impreso el diario, cuando empieza la medida de fuerza no había nada que testear por parte de quien estaba adentro. El diario ya estaba hecho. No se dejó de imprimir un solo ejemplar”, afirmó un periodista argentino vinculado al caso.
El conflicto se desató con la expulsión de varios delegados sindicales que luego fueron retomados por la empresa pero aislados del resto de los trabajadores, a la vez que se les descontó parte de los beneficios salariales por actividades vinculadas a su responsabilidad sindical.
Sin embargo, no todos los delegados expulsados participaron del bloqueo: “Uno de los delegados despedidos no estaba con estos que manifestaron y a ese empleado de hecho lo habían agredido físicamente en el Ministerio de Trabajo cuando esperaban por una audiencia de conciliación en diciembre porque el delegado agredido es de la lista naranja, que es del Partido Obrero, troskista, mientras que los delegados que reclaman son del peronismo que responden al moyanismo, a la CGT. Ahí hay una situación interna no resuelta. Los que reclamaron el otro día eran los delegados adherentes a la CGT. Lo cierto es que no eran 50 obreros de Clarín con sus familias, eran algunos obreros de Clarín efectivamente y otros que no lo eran. Cosa que pasa en todas las manifestaciones, siempre que hay manifestaciones gremiales vas a encontrar eso, pero acá la gran sospecha es que en realidad Moyano aprovechó estas circunstancias para generar un hecho político importante”.
“Una conjetura es la obvia: Moyano enfrentado con Clarín queriendo impedir que se difunda información sobre su situación patrimonial porque sabía que iba a salir, decide bloquear el diario. Otra es que Moyano está buscando que el gobierno intervenga en el congelamiento o cierre de sus causas judiciales. Y que para eso hizo una medida como esta. El gobierno con medidas como esta que sucedió pierde popularidad y en seis meses son las elecciones. Dicho en criollo sería: ´te acabo de hacer perder cinco puntos en las encuestas sino me resolvés el tema te hago perder otros diez puntos más”, agregó.
El periodista hizo hincapié en que el bloqueo del diario Clarín tiene un efecto negativo sobre la imagen del gobierno: “Moyano es aliado del gobierno y es percibido como un socio del gobierno, entonces al impedirle a 600 mil personas que cada domingo eligen pagar siete pesos para comprar el diario Clarín. Vos tenés 600 mil propagadores de la mala noticia, no 600 mil votos menos, 600 mil propagadores sin contar con el medio de difusión en sí mismo. Tenés a 600 mil personas que comentan a sus vecinos, a sus compañeros de trabajo que ayer no les llegó Clarín porque lo bloquearon los camioneros. Puede haber sido el conflicto gremial más puro y nadie les creyó pero lo que queda instalado es que el conflicto fue de camioneros porque es el que viene bloqueando desde hace siete años”.
La fuente explicó que el conflicto no afecta a los periodistas en su trabajo cotidiano dado que la redacción de Clarín está a varias cuadras del taller gráfico pero habló sobre la influencia de la línea editorial del diario sobe el trabajo periodístico: “En este momento el gobierno está enfrentado a muerte a Clarín a quien considera causante de muchos males que padecemos todos los argentinos y la forma que Clarín eligió para defenderse de ese ataque fue desde sus páginas, condenando editorialmente al gobierno y privilegiando aquellas noticias que no hablan bien del gobierno. Hay dos posibilidades una es que respondas porque te sentís un soldado de la causa, a veces hasta más papista que el papa., se puede dar, se ha dado. Pero también existen herramientas de resguardo. A mí me podés hacer escribir que mi mamá es mala, pero no me podés obligar a que lo firme. No es que las noticias que hablan bien de la gestión oficial no salgan, salen pero con menos despliegue. Entonces uno sabe lo que trae. Si uno cae con una noticia sobre que Cristina es linda e inteligente no tiene el despliegue de otras épocas te diría que casi seguro no lo va a tener”.
Moyano está siendo investigado por la Justicia suiza, en el marco de una causa que analiza las operaciones de la empresa recolectora de residuos Covelia: “Lo que libró la Justicia Suiza fue un exhorto reclamando a la Justicia argentina que informe si hay vinculación entre Moyano y los dueños de Covelia, extra oficialmente se sabe que Covelia es una empresa de Moyano pero formalmente no tiene nada que ver, la maneja un testaferro, un muchacho que hace cinco años no tenía ni para comprarse un auto usado”.