Conaprole informó en un comunicado este miércoles que, luego de nueve meses de “conflictividad sindical sostenida” con “graves consecuencias económicas”, resolvió cerrar de forma definitiva el centro de distribución de Rivera, cuya sede de operaciones era en la también cerrada planta 14.

La cooperativa fundamentó que la decisión deriva de las “constantes negativas del gremio a considerar alternativa alguna”, entre las que se encontraban las cuatro propuestas realizadas por el Ministerio de Trabajo en este período. Según el texto, estas “fueron todas aceptadas por la empresa” con el espíritu de negociar y avanzar por el bien de los trabajadores, consumidores y productores.

El comunicado recordó que, en agosto de 2025, la Asamblea de los 29 respaldó en forma unánime el cierre de la planta 14 de Rivera, “en un contexto de reiteradas medidas gremiales que afectaron la producción, la comercialización en el mercado interno y las exportaciones”.

“En los meses previos, se verificaron importantes pérdidas económicas, y se llegó incluso al derrame de leche como consecuencia de atrasos en la recolección y distribución generados por el conflicto”, indicó Conaprole, y afirmó que transformó la planta en el ahora cerrado centro de distribución “a pedido del sindicato”.

Sin embargo, la cooperativa aseguró que, desde entonces, la conflictividad no cesó, sino que “se extendió a otros sectores estratégicos”.

De acuerdo con esto, en los últimos meses se desarrollaron reiteradas instancias de negociación en un ámbito “prioritario”, que incluía el centro de distribución de Rivera y “otros puntos relevantes”.

Durante las instancias de negociación, Conaprole contó que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social presentó cuatro propuestas formales para encauzar el diálogo, todas ellas aceptadas por la empresa, pero sin el apoyo de ninguna de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC).

A raíz de esto, Conaprole argumentó que “se profundizaron las medidas gremiales —incluyendo paros y trabajo a reglamento en sectores clave—”, que impactan directamente en la producción en plena zafra de mercado interno.

“El resultado es que se registran faltantes de más de 30 productos en plaza, afectando a sus productores, consumidores y clientes; en suma, toda la cadena vinculada a la cooperativa, y generando pérdidas económicas que “no guardan ninguna lógica”, explicó.

Asimismo, Conaprole subrayó que la continuidad de estas medidas coloca a la empresa ante el “riesgo cierto de tener que disponer de materia prima que no puede ser procesada”, con la consecuente pérdida económica y el impacto negativo para toda la cadena láctea nacional, incluidos los productores cooperativistas, quienes “ya han visto reducido el precio de su leche a partir del mes de enero”.

Sobre las medidas sindicales, la empresa ratificó haber ofrecido “alternativas concretas” para los distintos sectores, entre los que incluyó “regímenes de horarios especiales condicionados a modalidades de trabajo que no afectaron la producción”, pero que, a fin de cuentas, “no prosperaron”.

Por último, la cooperativa subrayó que viene de atravesar “años de extrema complejidad climática y financiera”, por lo que hoy les resulta “imprescindible” adoptar “decisiones responsables que resguarden la sostenibilidad de toda la cadena”. En ese sentido, también anunció que mantendrá los mecanismos de apoyo y prioridad en vacantes para los trabajadores involucrados.

“Conaprole reafirma su compromiso con el diálogo y con la construcción de un marco de paz laboral que permita proteger el trabajo, la producción nacional y el desarrollo sostenible de la principal cooperativa láctea del país”, concluye el comunicado.