Entrevistas

Yo soy Barcelona

Con Xavier Torrens, experto en terrorismo yihadista: "hace un año pedí instalar barreras en las Ramblas"

"Hay gente que no entiende que se preste más atención a un atentado en Europa que a otro en Irak, pero hay una cuestión humana". Por Ana Jerozolimski.

25.08.2017 13:07

Lectura: 16'

2017-08-25T13:07:00
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Para el Dr. Xavier Torrens, el atentado del jueves 17 de agosto en las Ramblas fue un golpe cerca de casa. Y en Barcelona, su ciudad, no ha podido aún volver a la rutina. Pero está seguro de que se sigue adelante, en libertad y democracia, lo exactamente opuesto a lo que querían los asesinos.

Torrens es profesor de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona. Experto en racismo, antisemitismo, en gestión multicultural y en terrorismo islamista yihadista. Ha sido profesor visitante en cuatro universidades de Estados Unidos y hoy lo es en la UPAEP de México. Es autor y co-autor , así como editor, de varios libros sobre sus especialidades. Este es el diálogo mantenido con él.

Xavier, estoy planteándote estas preguntas a pocos días del atentado terrorista en Barcelona, tu ciudad... y me pregunto ante todo cómo estás pasando estos días, cómo se sigue adelante cuando alguien te atacó en tu propia casa.

Tristeza, dolor e impotencia es la primera reacción humana que sentí y que sentimos muchas personas que vivimos en Catalunya. Es una respuesta que ya había vivido en los anteriores ataques terroristas en Europa, pero en este caso lo he vivido sintiéndolo con una intensidad emocional mayor.

Los dos atentados acaecidos en Catalunya son en dos ciudades próximas a mí. El primer atentado sucedió en Barcelona, que es la ciudad donde vivo, donde paseo y disfruto de su oferta cultural, donde trabajo y enseño, en la Universidad de Barcelona. El segundo atentado, que hubiera sido de proporciones mayores sino fuera por la gran profesionalidad de un Mosso d'Esquadra (policía catalana) que abatió él solo a los cinco terroristas, pasó en Cambrils, que es un municipio de la Costa Dorada, una zona de playa al lado de la ciudad donde crecí de niño, Reus. Por lo tanto, la cercanía del atentado lo experimenté por partida doble.

Me imagino el escalofrío al enterarte de los dos sitios...

Así es. Fíjate que mi hermano y mi madre iban a visitar Barcelona este último fin de semana, y mi mamá ya no vino por temor. El miedo es una emoción humana y, dado que hablamos del atentado terrorista, es una emoción política que, tras leer libros como ‘Pensar rápido, pensar despacio', de Daniel Kahneman, psicólogo y neurocientífico Premio Nobel de Economía, o ‘Emociones políticas', de Martha C. Nussbaum, uno sabe que son una parte fundamental, no solo de la vida cotidiana, sino también de la política. Y el terrorismo yihadista comete atentados con una finalidad de impacto emocional de carácter sociopolítico.

Quiero esclarecer algo: hay gente que no entiende que se preste más atención a un atentado en Europa que a otro en Irak o Afganistán, pero es una cuestión humana: uno siente más fuerte la muerte de un familiar que la de un amigo, y el fallecimiento de un amigo más que la de un desconocido. Esto que nos pasa en las relaciones humanas a nivel microfamiliar, también sucede a nivel macrosocial. Lo más próximo se siente más cercano. Es humano. Sencillamente, somos humanos. Y esto no nos limita, pues nos motiva para el tikkun olam, para la mejora del mundo, para reparar el mundo que se hace añicos tras tragedias como la del atentado de Barcelona.

Es interesante que usas ese concepto del judaísmo, "tikun olam", que traducido significa justamente eso, corregir, arreglar lo que está mal en el mundo.

Pues bien, tras las emociones iniciales de un atentado muy cercano, después de un primer momento de tristeza, dolor e impotencia, metamorfoseé dichas emociones en otras diferentes y positivas: ímpetu para realizar mi labor, que consiste en hacer pedagogía social para entender un problema tan grave como es la peor ideología totalitaria del siglo XXI, el islamismo radical; empatía con las víctimas, para poner mi grano de arena en el duelo por ellas; y fortaleza para plantar cara al islamismo yihadista. Estas nuevas emociones me permitieron salir de la zozobra para estar despierto, durmiendo apenas una hora y media la primera noche tras el atentado terrorista.

La máquina despierta atenta a todo...pero ¿se puede realmente volver a la rutina?

De momento, todavía no he podido regresar a la rutina. He cambiado toda mi agenda de trabajo y de vacaciones. Cabe recordar que estamos en agosto, y es el mes de vacaciones laboral en España. He arrinconado totalmente otros temas para centrarme en exclusiva a una de las políticas públicas sectoriales que investigo: la radicalización islamista yihadista y la política de contrarradicalización.

Estoy desbordado de trabajo: entrevistas para los medios de comunicación, dos días consecutivos en la CNN, en La Primera de TVE, RNE, televisiones, radios y prensa de la Argentina y Uruguay, periódicos de distintos lugares.

Es una vorágine que cuando se publique esta entrevista todavía proseguirá. Desgraciadamente, un atentado terrorista cambia la vida de una persona. Eso no significa que cambie la actitud ante la vida. Por el contrario, frente al miedo que pretende provocar el terrorismo yihadista, en mí, el atentado de Barcelona me ha fortalecido mis valores democráticos en defensa de los derechos humanos y en la lucha contra todos los prejuicios: antigitanismo, islamofobia, antisemitismo y otros tipos de clichés, rumores, estereotipos y discursos del odio que producen exclusión, discriminación y estigmatización.

ALERTA ANTI TERRORISTA

No hay mejor respuesta que eso a lo que el terrorismo quiere conseguir, además de matar. Xavier, por cosas que tú ya has dicho y escrito en el pasado, entiendo que no te sorprendió en absoluto el atentado en Barcelona.

Un año, un mes y un día antes del atentado terrorista de Barcelona, escribí literalmente lo siguiente: "Pensemos por un momento que un islamista yihadista comete una carnicería mientras una multitud de turistas se pasea arriba y debajo de la Rambla de Barcelona". Esto lo escribí, palabra por palabra, el 16 de julio de 2016, y un año, un mes y un día después, el 17 de agosto de 2017, trágicamente sucedió. Soy una persona prudente y escrupulosa con mi trabajo. Los científicos sociales no somos videntes con una bola mágica y capacidades adivinatorias, sino que, si leemos mucho y en inglés (idioma académico internacional) e investigamos con excelencia, entonces en los temas que somos expertos, a partir de las variables que conocemos, podemos establecer probabilidades con escenarios de prospectiva. Hice esto y acerté.

Además, como analista de políticas públicas, junto con algunos expertos en seguridad y terrorista yihadista, inclusive recomendé públicamente que se pusieran bolardos, jardineras o barreras de hormigón o acero en varios lugares de Barcelona. Cite explícitamente a la Rambla de Barcelona, y no me hicieron caso. Probablemente, no se hubiera evitado un atentado en Barcelona, pero sí se hubiera impedido esta masacre terrorista en la Rambla de Barcelona.

¿Consideras que hay que dar por sentado que puede haber otras células terroristas yihadistas dormidas ahora mismo en Barcelona u otro lugar de España?

En Europa hay otras células terroristas islamistas, también hay terroristas yihadistas individuales (así lo llamamos los expertos a quienes mediáticamente se les llama lobos solitarios). Y hay individuos que, tras un proceso de radicalización, devendrán potenciales terroristas. Decir esto, lejos de ser alarmismo social significa explicar la realidad a la opinión pública. Añado: la inmensa mayoría de atentados se frustran por la policía, que actúa con gran profesionalidad. Pero no existe el riesgo cero. Por ejemplo, sabíamos de la alta probabilidad de un atentado en Barcelona, pero lo difícil es saber el cuándo.

¿Cómo evalúas tú el nivel de alerta en España respecto al terrorismo yihadista? Ha habido en los últimos años numerosos operativos, detenciones... la sensación es que las fuerzas de seguridad y de Inteligencia no están dormidas en absoluto. ¿Es realmente así?

Los cuerpos de seguridad, así como en el caso específico del atentado de Barcelona la policía de Catalunya, los Mossos d'Esquadra, están actuando con una alta profesionalidad. Ello no es óbice para señalar al menos dos fallos de seguridad en el atentado de Barcelona. Primero, cometido por el Gobierno español, y que tras el atentado dicen que lo subsanarán: el Gobierno español había vetado la presencia de los Mossos d'Esquadra en la Europol. Es muy grave que esto pase, porque se juega con vidas humanas. Segundo, hace más de un año que pedí instalar barreras de acero u hormigón en la Rambla de Barcelona, incluso antes de que lo recomendara la policía nacional. El Ayuntamiento de Barcelona aduce que no se pueden poner en todos los lugares. Cierto, en todos no, únicamente en los lugares más emblemáticos. Eso sí podían hacerlo y no lo aprobó la Junta Local de Seguridad. La única culpa es de los terroristas yihadistas, pero más allá de la culpa existe la responsabilidad en políticas públicas.

ENTRE MUSULMANES Y TERRORISTAS

Muy poco después del atentado, dos manifestaciones se enfrentaron en Barcelona. En términos generales, digamos a favor y en contra del ingreso de refugiados, entre ellos por cierto numerosos musulmanes. ¿Ahí está el peligro, en tu opinión, en las últimas olas de refugiados que pueden incluir a yihadistas infiltrados o es algo más profundo, ya de antes? Recordemos que en algunos de los atentados en Europa, los responsables fueron segunda generación, nacidos ya en los países en los que atacaron.

Los refugiados no son problema alguno. El problema lo sufren ellos, que se ven obligados a huir de la sangrienta guerra de Siria, país sometido a una dictadura y a los terroristas de Estado Islámico. En Europa hay dos riesgos, los dos vinculados a los prejuicios y el racismo. El principal riesgo, pues se trata de un racismo mortífero, es el islamismo yihadista. El otro racismo, en este caso se trata de un peligro social, es la islamofobia. Son dos fanatismos que se refuerzan mutuamente.

El islamismo yihadista es un tipo de racismo mortal que aúna tres prejuicios: antisemitismo (judeofobia, incluido el discurso del odio anti-Israel), antioccidentalismo (por eso, atentan en Europa, Israel, Australia o Estados Unidos) y antiamericanismo (por eso, los atentados del 11S pasaron en Nueva York). ISIS o Estado Islámico ha reivindicado la masacre de Barcelona como un acto contra los cruzados (léase, los occidentales) y los judíos.

La islamofobia es un racismo contra las personas de cultura, religión u origen musulmán. Hay un sector de la sociedad que, en lugar de ver que el problema no es la comunidad musulmana ni la población árabe, sino los islamistas radicales, que son quienes legitiman ideológicamente a los terroristas yihadistas.

A raíz del atentado, ha vuelto a circular por las redes sociales un video que no es nuevo, en el que se ve a dos yihadistas en Siria, a la que llaman de "la tierra sagrada", hablando en español y prometiendo que bajo la bandera del califato islámico liberarán todas las tierras de sus antepasados, según sus términos, incluyendo Al Andalus. ¿Qué se sabe sobre extremistas islamistas de España que viajaron a Siria a sumarse al ISIS, a Daesh, y volvieron a Europa?

El islamismo radical es una ideología política totalitaria de gente extremista, que se inspira en una interpretación fanática de la religión del islam y que es la causa de los procesos de radicalización que conduce a los atentados terroristas yihadistas. El problema no se halla en la religión del islam ni en la comunidad musulmana (pensar eso es islamofobia). El problema radica en las dictaduras de los países árabes y musulmanes, como Arabia Saudí e Irán, así como en las organizaciones terroristas, como Estado Islámico, Hezbolá, Hamás o Al Qaeda. Todos ellos son la fuente ideológica del islamismo radical del siglo XXI.

Se suele clamar por voces musulmanas contra el terrorismo, no quienes hablen individualmente en forma aislada , sino comunidades que lo hagan masivamente. Algo de eso se ha visto estos días por allí, tanto de parte de familiares de los terroristas abatidos en Cambrils luego de la segunda embestida, como inclusive de un grupo de peregrinos cuando partía hacia La Meca. ¿Qué importancia tiene algo así?

Es sumamente importante que los musulmanes salgan a la calle para protestar en contra del islamismo radical y para manifestarse en contra del terrorismo yihadista. Es tan importante como cuando los alemanes que vivían en el extranjero salían a la calle para protestar en contra del nazismo. Los musulmanes son las principales víctimas del islamismo radical en Oriente Medio porque son considerados herejes. Pero, luego, estamos los tachados por el islamismo radical como los infieles: judíos, americanos y occidentales en general.

Lo que manifestaron... ¿fue suficiente? ¿O está mal que plantee la pregunta... como analizando con lupa cómo reaccionan los musulmanes?

Los musulmanes tienen que salir a protestar porque es una labor pedagógica, tanto ante los individuos susceptibles de ser radicalizados, porque les transmiten un mensaje de deslegitimación del yihadismo; como ante la sociedad en general, para luchar contra la islamofobia.

CONTRA LOS PREJUICIOS

¿Hay un antes y un después del atentado en Barcelona? Evidentemente lo hay para quienes perdieron a seres queridos, quedaron heridos o presenciaron el horror. Pero voy más allá de ello... ¿un antes y un después en las relaciones con los musulmanes en Catalunya?

La comunidad musulmana debe, por su parte, admitir que, del mismo modo que en la sociedad en general existe islamofobia, también las personas musulmanas tienen prejuicios. En la sociedad española los tres principales prejuicios son: antigitanismo, islamofobia y antisemitismo. Dentro de la comunidad musulmana los dos prejuicios cruciales son: judeofobia y antioccidentalismo. Por ejemplo, en una manifestación tras el atentado de Barcelona, hubo pancartas antirracistas donde se leían "Musulmanes y judíos juntos" y "No nos dividirán" con una media luna musulmana y una estrella de David judía. Pero el lado oscuro fue otra pancarta antisemita en la que se leía "ISIS: Israeli Secret Intelligence Service", es decir, un furibundo discurso del odio antiisraelí basado en los Protocolos de los Sabios de Sión. Y lo más preocupante es que nadie de los organizadores hizo nada para quitar dicha pancarta antijudía. Por lo tanto, hay que trabajar en los dos niveles de los prejuicios, en el plano general de la sociedad y en la vertiente comunitaria.

¿Y en la lucha contra la amenaza yihadista... algo cambia en tu opinión luego de una atrocidad como la del jueves 17 de agosto en las Ramblas?

Espero que tras el atentado de Barcelona exista un antes y un después también ante la amenaza yihadista. A corto plazo, reforzar las políticas de seguridad. A medio y largo plazo, para diseñar políticas públicas de educación, culturales y de comunicación para poder afrontar el problema del islamismo radical y de la islamofobia. Ambos. Hoy en día apenas se realiza una sensibilización a todas luces limitada, como son cursos de solo doce horas en las redes anti-rumores. Pero tienen dos carencias. Primera, casi nadie cambia sus prejuicios en una docena de horas. Yo imparto cursos de Gestión Multicultural de 60 horas y ahí sí que ya hay un impacto de cambio personal. Segunda carencia es que la formación anti-rumores combate el racismo antiinmigrantes pero deja de lado los prejuicios étnicos, que, en España, son, por este orden: antigitanismo, islamofobia y antisemitismo.

EL PRIMERO EN SUFRIRLO: ISRAEL

Xavier , tú conoces bien el tema del terrorismo con el que lidia Israel . El horror que se expresa en Israel cuando ocurra algo así en otro país, es inmediato. Y en algún momento también surgen comentarios de gente que siente que afuera no hay esa misma reacción cuando los atentados con en Israel. ¿Qué te parece?

En España, no solo los ciudadanos de a pie, ni siquiera los periodistas, políticos y dirigentes de entidades se dan cuenta de que Israel fue el primer país en sufrir el terrorismo islamista radical, en este caso de Hamás, Hezbolá y Yihad Islámica; y luego dicho terrorismo se expandió en el resto de países occidentales. El primer país donde se produjeron atentados con camiones, autocares o furgonetas fue en Israel y, posteriormente, esta tipología de terrorismo llegó a París, Londres, Berlín y Barcelona.

En Israel se suele decir que el mundo no entiende suficientemente que lo que comienza con ataques contra los judíos, nunca termina ahí. ¿Crees que estamos todos en el mismo barco? ¿Es todo el mundo libre hoy un mismo frente? ¿O realmente el tema de Israel es aparte?

Esto es verdad. Cualquier persona que, de verdad, defienda los derechos humanos y sea antirracista, debe querer defender dos Estados, Palestina e Israel, ambos países libres, independientes y democráticos, que vivan en paz. Para ello, hay que criticar, no a Israel o a Palestina, sino a las políticas públicas de sus respectivos gobiernos, cuando no se esté de acuerdo, pero jamás traspasar la línea de pasar de una crítica a un prejuicio. Y se cae en la islamofobia, aquellos que solo critican a Palestina y caen en la judeofobia aquellos que solo critican a Israel. Por lo demás, ni siquiera cabe criticar a Israel ni a Palestina como países, pues eso genera racismo y antisemitismo, sino únicamente a sus gobiernos y a organizaciones terroristas como Hamás.

A FUTURO

Por último, no puedo dejar de mencionar los impactantes momentos vividos el viernes cuando con participación del propio Rey Felipe, del presidente de gobierno Rajoy y las autoridades de la Generalitat de Catalunya, la multitud mantuvo un minuto de silencio, luego estalló en un digno aplauso de homenaje a las víctimas y gritó ese "no tengo miedo". Daba escalofríos también visto por televisión. ¿Cuál es tu lectura de ese hecho, cómo interpretas estos símbolos y el mensaje que salió de Barcelona a través de ellos?

Al día de hoy, la sociedad está respondiendo con el reto de reconstruir una ciudad transitando desde el duelo por las personas asesinadas en el corazón de la capital de Catalunya, Barcelona y su Rambla, hacia una realidad donde ya sabemos porque lo hemos sufrido en nuestras carnes, en nuestra propia piel, que no existe el riesgo cero de atentado islamista yihadista. Barcelona es la ciudad de España con mayor número de turistas y, esta fue la razón por la cual Estado Islámico eligió cometer una masacre en Barcelona. Porque sabía de antemano que tendría una fuerte repercusión mediática y emocional en todo el mundo. Frente al discurso de la peor ideología totalitaria del siglo XXI, el islamismo radical, Barcelona está enviando el mensaje de cohesión social y "No tinc por" (en catalán: "No tengo miedo"). Y es así: no tenemos miedo, sino el compromiso firme de afrontar este peligro con todas las herramientas que nos dan las políticas públicas para fortalecer la democracia y sus libertades.

Muchísimas gracias. Que no haya pues motivos para ese miedo, ni aquí ni allá. O al menos, que se los sepa combatir exitosamente.

Gracias a ti. Que así sea.

Por Ana Jerozolimski