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Bajo montañas de agua

Comienza rescate de navío inglés y su tesoro hundido en Uruguay

Comienzan a rescatar en Colonia del Sacramento los restos del “Lord Clive”, un buque inglés hundido en 1763 con un importante botín en oro, armas y ron.

11.11.2015 20:08

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2015-11-11T20:08:00
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Desde las calles empedradas de un pueblo colonial, la vista recorre el Río de la Plata en dirección al faro hasta que cinco boyas anaranjadas capturan la atención: debajo yacen los restos del "Lord Clive", un navío inglés hundido en combate en 1763 con un botín de 100.000 monedas de oro que el buscador de tesoros Ruben Collado espera recuperar.

La mano de Collado, lápiz en mano, se desliza rápidamente sobre un trozo de papel. Dibuja la costa de la bahía de Colonia del Sacramento, hoy patrimonio de la Humanidad.

Sobre el improvisado mapa aparecen el canal antiguo de acceso al puerto, y las islas Farallón y San Gabriel, visibles desde un bar portuario en el que este argentino de 78 años explica a la AFP dónde está el "Lord".

Collado ha sacado a la superficie muchos barcos, o lo que el mar y las batallas dejaron de ellos. Su conversación delata el entusiasmo del buscador que no suelta su presa, y la ansiedad acumulada de más de diez años de espera para obtener la autorización, en febrero pasado, para recuperar de aguas uruguayas el tesoro de este barco mercante: unas 100.000 monedas de oro, miles de litros de ron, armamento y otros vestigios de la sangrienta historia de la conquista.

"Soy un buscador de tesoros profesional. Si el barco que busco no tiene tesoro, los inversionistas no ponen" dinero, se justifica, aludiendo a la tesitura de los conservacionistas, que defienden mantener los barcos hundidos como patrimonio subacuático.

Según sus investigaciones, el "Lord Clive" se acercó demasiado a Colonia del Sacramento el 6 de enero de 1763. Venía escoltado por otros dos barcos: el "Gloria" y el "Ambuscade". Todos pertenecían a la desaparecida Compañía de las Indias británica y encabezaban una flota de 11 barcos mercantes.

El "Lord Clive", de 64 cañones, era la cabeza del grupo y Collado estima que los ingleses, con su incursión por estas aguas, pretendían dejar armamento y enseres para propiciar un levantamiento contra la corona española en un vasto territorio de América del Sur, y asegurarse así el control del comercio regional.

El navío "tenía un poder de fuego increíble", resume Collado en una rueda de prensa. "Hay cinco arsenales en el barco", tal vez con 100 cañones chicos, más sables... es un "tesoro histórico de comprobación de armas fabuloso".

Pero, a pesar de ser un barco bien pertrechado, con tres pisos de cañoneras, el "Lord Clive" fue víctima de un error fatal -según Collado- cometido por un práctico (guía conocedor de puertos) que viajaba a bordo: tiró anclas a unos 350 metros de la costa cuando pasaba por el canal de acceso a puerto, y se convirtió en blanco fácil para los cañones apostados en tierra.

Desde la ciudad amurallada "durante tres horas observan y preparan todo" y "empiezan a cañonear", mientras los proyectiles disparados desde el mercante inglés pasaban por arriba de Colonia. "Bajaban los cañones, pero no podían pegarle porque Colonia estaba muy abajo".

"Le pegaban, le pegaban, hasta que se empezó a hundir el barco" en llamas. Y con él, el tesoro que ahora busca rescatar.

El tesoro del "Lord Clive" -Collado dijo a la AFP que no posee el manifiesto de carga del navío. Debió investigar para saber qué encierra en sus entrañas el esqueleto de la nave, datos clave para obtener el necesario financiamiento privado. También admite que no sabe cuánto puede valer lo que recupere y recuerda que la mitad de todo será para las arcas del erario público uruguayo.

Pero estima que serán varios cientos de millones de dólares los que quedarán disponibles una vez culminado el complicado procedimiento de recuperación.

Hace tres días su equipo delimitó el perímetro de trabajo y el proceso durará dos años.

A Collado lo separan apenas seis metros de agua de los restos hundidos. Pero el equipo deberá remover unas 80 a 100 toneladas de rocas que los habitantes de Colonia colocaron encima del navío poco después de que se hundió. En una segunda etapa, el barro que rodea el casco tendrá que ser extraído para poder levantar al "Lord Clive" a la superficie y, luego, llevarlo a tierra.

¿Qué lo motiva? "Está dentro del corazón", dice sobre su actividad, luego de 14 años tras la pista de un barco al que terminó encontrando por casualidad. O buena fortuna. En cualquier caso, afirma, "la suerte, hay que buscarla". Como a los tesoros.

(Fuente: AFP)