Algunos días después de que se registrara ante el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) el primer club cannábico, este martes se iniciaron los trámites del segundo de ellos: el Club de Cannabis CLUC (Cultivando la Libertad Uruguay Crece).
Se trata de un club promovido por Proderechos, una de las organizaciones que reivindica la legalización del mercado de cannabis desde antes de la aprobación de la ley que regula su comercialización. A través de un comunicado, el colectivo destacó que el nuevo club cannábico apunta a tener "un modelo participativo, accesible e innovador".
Gustavo Robaina, uno de los impulsores del CLUC, dijo a Montevideo Portal: "Este es un club que surge promovido desde los miembros de la ONG Proderechos, que viene trabajando en este tipo de políticas desde 2007, desde la Ley de Autocultivo hasta la Ley de regularización del mercado del cannabis. Uno de nuestros sueños era tener este club. Llegamos a 45 personas y formamos este club".
Robaina destacó especialmente que el club permite que todos sus integrantes participen en el proceso de cultivo, desde remover la tierra para sembrar hasta la propia cosecha.
"Probamos la marihuana, compartimos y discutimos los riesgos. Descartamos si el 'pegue' no está bueno y trabajamos en la formación de los socios. Promovemos el consumo de marihuana de forma consciente e informada. Hicimos una fiesta hace poco para promover el consumo responsable de todas las drogas. A la gente le falta información y hay consumos que a veces no están buenos. Nosotros no promovemos que la gente comience a consumir, sino que si consumen lo hagan de la forma que tiene menos riesgo. El club permite eso", subrayó Robaina.
Cuota mensual
El CLUC tendrá una membresía de 650 pesos por mes. En promedio, y según la cantidad máxima de producción permitida por la reglamentación, los socios del club podrán obtener un gramo de marihuana por entre 24 y 26 pesos.
El comunicado afirma que las instalaciones del club estarán ubicadas en "el interior de una vivienda de uno de sus miembros", y según sus integrantes este será espacio suficiente para el cultivo.
Los fundadores del CLUC destacan la conveniencia de un "modelo de gestión participativo" en el que "nuestros miembros tengan una participación activa en la toma de decisiones, ya sea del proceso de producción (preparación del suelo, cultivo, cosecha, 'manicura' y secado), así como de la comunicación, formación, actividades recreativas, administrativas o contables".
El club también tendrá "responsables técnicos rentados" con medio horario, que se encargarán de liderar el proceso productivo y de las tareas administrativas, más allá del aporte de los demás integrantes.
Robaina también explicó que los integrantes del club consideran positivo el sistema de compra de marihuana en las farmacias. "Nos parece viable y estamos de acuerdo que así sea. Pero promovemos la formación del club porque genera una forma participativa y la gente se apropia de una forma de consumo diferente".