El restaurante, uno de los más populares del centro de Montevideo, cerró sus puertas definitivamente. La transitada esquina fue adquirida por la cadena internacional de comida rápida Burger King.
El cierre fue todo menos una sorpresa para los empelados del local, ya que el destino del establecimiento estaba sellado desde dos años atrás, cuando la mencionada cadena compró el local.
Durante más de cuarenta años, La Pasiva de Ejido se ganó un lugar en el corazón de los montevideanos, en base a una sabrosa cerveza de barril y a su única e inimitable mostaza.
En febrero, los propietarios de La Pasiva intentaron conseguir una prórroga de 120 días para el cierre del local, plazo en el que se procuraría recaudar dinero para hacer frente al pago de despidos y deudas. Tal prórroga no se obtuvo, por lo que el local fue desalojado esta semana.
Ahora, los empleados procuran asistencia legal para intentar cobrar los despidos correspondientes.