Un equipo de expertos integrado por siete peritos chilenos y cinco extranjeros participarán en la diligencia, ordenada por el juez Mario Carroza y que cuenta con el visto bueno de la familia del ex gobernante socialista.
Salvador Allende falleció el 11 de septiembre de 1973 en el Palacio de La Moneda, que ardía tras ser atacado por tierra y aire por militares golpistas que apoyaron al general Pinochet.
La versión más difundida de los hechos, aceptada incluso por la familia de Allende, es que el mandatario se mató disparándose en la barbilla con un fusil de asalto AK-47 que le había regalado el líder cubano Fidel Castro.
Esta explicación está respaldada por el testimonio de los médicos Patricio Guijón y José Quiroga, colaboradores de Allende, quienes sostienen que presenciaron el instante en que se volaba la cabeza en el salón 'Independencia', en el ala noreste del segundo piso de La Moneda.
Sin embargo, también surgieron dudas respecto de la veracidad de esta versión y han aparecido hipótesis que sugieren que Allende pudo ser asesinado o que falló al suicidarse y tuvo que ser rematado por uno de sus colaboradores más cercanos.
Primera exhumación
En 1990, con la recuperación de la democracia, el cadáver fue exhumado y trasladado de nuevo a la capital, donde descansa hasta el día de hoy en un mausoleo del Cementerio General. En esa ocasión se le realizó además una segunda autopsia.
Fuente: Efe