Castro y una posible condena a muerte
Ariel Castro, el secuestrador de las tres jóvenes de Cleveland, podría ser condenado a pena de muerte por los cinco abortos que provocó a golpes a sus víctimas. El hombre confesó a la policía ser un "adicto al sexo que no podía controlar sus impulsos", mientras los vecinos siguen sumando testimonios aterradores.
10.05.2013 10:21
El fiscal del caso de Cleveland anunció que estudiará pedir la pena de muerte para Ariel Castro, que compareció en el Tribunal Municipal de Cleveland junto con sus dos hermanos, Onis y Pedro, los cuales quedaron libres y sin cargos por decisión de la jueza Lauren Moore.
Los tres hermanos, de origen puertorriqueño, fueron detenidos por la policía el lunes pasado, después de que una de las jóvenes consiguiese escapar de su encierro con la ayuda de algunos vecinos.
Castro, de 52 años, está acusado del secuestro y violación de Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, así como del secuestro de la hija de seis años de Berry, que nació durante su cautiverio.
Durante la vista judicial, que duró escasamente cinco minutos, Onis y Pedro no se dirigieron a Ariel, que permaneció cabizbajo y sólo se comunicó con susurros con su abogada.
También hoy el fiscal del condado de Cuyahoga, en Cleveland (EE.UU.), Timothy McGinty, dijo que estudiará solicitar la pena de muerte para Castro, porque su intención es acusarle de asesinato con agravante, cargos relacionados con los abortos que según denunció una de las secuestradas les provocó a golpes.
Según McGinty, el estado de Ohio permite solicitar la pena de muerte para los "criminales más depravados que cometen un asesinato con agravante en el curso de un secuestro".
Relato del horror
Mientras, se siguen conociendo más detalles del tétrico caso, tanto sobre el tormento que sufrieron las tres jóvenes como de su rescate.
Un informe policial reveló que una de las secuestradas, Michelle Knight, quedó embarazada al menos cinco veces de Castro y en todas los casos le provocó abortos a base de golpes y falta de alimentos.
Knight también dijo a la policía que cuando Amanda Berry quedó embarazada hace seis años, Castro la obligó a ayudarla en el parto y tuvo que resucitar al bebé cuando dejó de respirar instantes después de nacer.
En el barrio donde se produjo el prolongado secuestro no se habla de otra cosa.
Aurora Martí, que vive en la casa situada enfrente a la de Castro en la Avenida Seymore de Cleveland, dijo a Efe que no fue Charles Ramsey, al que se considera un héroe en Cleveland, sino ella quien acudió en primer lugar a la puerta en cuanto oyó los gritos de socorro.
"Me acerqué corriendo cuando la chica empezó a gritar en inglés que la ayudásemos. Me dijo que era Amanda Berry pero yo la dije que no, que Amanda estaba muerta", declaró Martí mientras otro vecino confirmaba asintiendo con la cabeza.
"Entonces Angelo (Cordero) que estaba a mi lado empezó a explicarla que rompiese la parte baja de la puerta con el pie y eso hizo Amanda. En cuanto la rompió empezó a gritar que estaba libre, agarró a su hija y se fue corriendo a la casa de Ana", añadió Martí que vive en el vecindario desde hace mas de 40 años.
"Ramsey lo único que hizo fue llamar a la policía" añadió.
Martí añadió que nadie se atrevió a entrar en la casa y que tampoco Amanda les dijo a ellos que había otras mujeres en el interior y afirmó que nunca pudo imaginar que Castro fuese capaz de los delitos de los que ha sido acusado por la policía.
"Todo lo contrario. Creíamos que era gay porque nunca le veíamos con ninguna mujer" dijo la hija de Aurora, Jovita Martí.
Un conocido de Castro al que entrevistó Efe, Ricky Sánchez, también dijo que nunca hubiera pensado algo así de él y aseguró que estuvo el jueves de la semana pasada en la casa y no vio nada extraño.
"Lo único es que mientras estaba allí apareció una niña de seis años y Ariel me dijo que era su nieta, lo que me extrañó. Pero tampoco tenía ninguna base para discutirle", dijo Sánchez.
Sánchez, que estaba relacionado con Ariel porque ambos tocaban el bajo en grupos musicales, añadió que el acusado "es un gran actor. Nunca me pude imaginar nada así".
Declaraciones a la policía
En sus primeras declaraciones a la policía, Castro admitió que era un adicto al sexo que no podía controlar sus impulsos, aunque frente a la Justicia se declaró "no culpable".
El fiscal Brian Murphy dijo a la jueza: "Hoy la situación ha dado un giro, Su Señoría. El señor Castro figura ante usted como cautivo, como prisionero, y las mujeres están libres. Libres para proseguir con sus vidas con la promesa de que se hará justicia para proteger a las víctimas y a toda la comunidad a la que él manipuló y engañó"
Arlene Castro, la hija del captor, pidió perdón entre lágrimas en declaraciones que recoge el New York Daily News y llegó a pedir la pena de muerte para su propio padre.
Segú informa hoy el Daily Mail, las primeras horas en libertad tampoco fueron fáciles para las tres víctimas. Están tan condicionadas cerebralmente a vivir en presencia de sus compañeras de cautiverio que no pueden ser dejadas en soledad en ningún momento porque no comprenden esa sensación y sienten ansiedad.
La hermana de Amanda Berry leyó este miércoles un comunicado con las primeras palabras de la joven en libertad. "Quiero agradecer el apoyo de la gente y de los medios de comunicación. Pero les pido que respeten nuestra intimidad hasta que estemos preparados para hacer nuestras primeras declaraciones", dijo entre lágrimas Beth McCartney en nombre de su hermana, que entró en el domicilio entre los aplausos de los vecinos.
Gina DeJesus, otra de las secuestradas que ya está con su familia, no quiso dormir en su habitación la primera noche que pasó fuera de la casa de Ariel Castro.
Gina prefirió acostarse en una cama hinchable que colocaron en el salón, acurrucada y rodeada por familiares. Su madre relató a la cadena estadounidense ABC que la chica no quería subir al dormitorio del primer piso porque le recordaba al cuarto donde pasó gran parte de su cautiverio.
Curiosamente, Ariel Castro tenía relación con la familia de DeJesus puesto que creció en la misma comunidad que su madre, Nancy Ruiz, y le llegó a ofrecer su ayuda para buscar a su hija.
Gina explicó a su familia que su captor les solía llevar comida que ellas tenían que cocinar y a veces incluso les llevaba hamburguesas.
Durante esta década, el secuestrador les compró rompa de las tiendas del barrio y la propia Gina solía coser para hacer nuevos modelos con esas telas, como convertir una falda en unos pantalones.
Las advertencias
Unos minutos antes del comunicado de Amanda, el jefe de la policía de Cleveland, Michael McGrath, intentó defender la actuación de sus agentes, acusados por varios vecinos de ignorar varias advertencias sobre Ariel Castro en los últimos años.
Los testimonios de los vecinos de Castro son muy duros al respecto. La joven Nina Samoylicz contaba este martes que hace dos años vio una mujer desnuda en el jardín del secuestrador. "Al principio me pareció divertido pero luego me asusté", decía ayer Samoylicz, que confirmó que el sospechoso tenía siempre tapadas las ventanas y siempre entraba en su casa por la puerta de atrás.
La policía recibió al menos otra denuncia sobre Castro en noviembre de 2011. Su autor fue su vecino Israel Lugo (39 años), que reclamó la presencia de los agentes hasta tres veces después de que su hermana viera a una mujer con una niña haciendo señales de socorro en una ventana medio cubierta con una tabla. "Golpearon la puerta varias veces", contaba ayer Lugo, que asegura que la policía dio una vuelta junto a la casa y luego se fue, informa El Mundo.
La madre de Lugo cuenta que unas vecinas vieron a tres jóvenes gateando desnudas y con correas de perro atadas al cuello por el jardín. Las mujeres explican que había tres hombres junto a las jóvenes que podrían ser los hermanos Castro. Aseguran que esperaron dos horas después de su llamada y que la policía nunca respondió.
La carta
El FBI descubrió ayer una carta en la vivienda de Ariel Castro en la que afirma que fue abusado sexualmente en su infancia y describe la captura de sus víctimas.
La cadena de televisión estadounidense CBS dijo en su página web que la carta, que habría sido escrita en 2004, apuntaba a que Ariel Castro contemplaba suicidarse.
La carta fue recuperada por el FBI, según CBS, que en los últimos días ha estado registrando la vivienda en la que Castro supuestamente mantuvo cautivas a Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, así como a la hija que Berry tuvo durante su cautiverio.
En la misiva, Castro relata los hechos más relevantes de su vida, incluidos los supuestos abusos que sufrió a manos de sus padres así como que uno de sus tíos le violó cuando era un niño.
La cadena WOIO de Cleveland, que indicó que ha tenido acceso a la carta, señaló que en la misiva Ariel se identifica como "un depredador sexual" y expresa su necesidad de ayuda.
Según WOIO, Ariel Castro también escribió que "están aquí contra sus deseos porque cometieron el error de subirse a un automóvil con un desconocido".
Medios de información de Cleveland informaron anoche que las autoridades penitenciarias están vigilando las 24 horas del día a Castro por temor de que se suicide.
(Con datos de EFE)
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