Una cámara de seguridad registró el momento en el que un delivery de 62 años fue asesinado por un joven que lo apuñaló después de haber tenido una discusión en el tránsito el pasado lunes.
Las imágenes divulgadas por Telemundo muestran el momento en el que el conductor del auto se bajó y atacó al repartidor. Una vez que discutieron, los hombres se golpearon, y luego el joven apuñaló al trabajador, de nacionalidad venezolana.
Las cámaras de seguridad también registraron el momento en el que el asesino se dio a la fuga luego de herir al delivery en el Centro de Montevideo, en la intersección de Cuareim y Colonia.
Nicolás, un trabajador de la zona, presenció las consecuencias inmediatas del ataque y describió lo ocurrido. “Yo estaba trabajando. Escuché el estruendo de un casco contra el piso y pensé que era un choque. Salí y vi la situación. Un auto blanco y un señor: lo apuñaló con algo y se fue”, narró a un móvil del noticiero Telemundo.
El joven, que fue de los primeros en acudir en socorro de la víctima, refirió lo sucedido: “Lo primero que atiné fue a ayudarlo. Le traje la moto, le puse un cajón y lo sentamos. Llamamos a la Policía. Él estaba herido, se veía sangre”, recordó.
Sobre el estado de la víctima en esos momentos, agregó: “Estaba lúcido, pero le dolía; me dijo que lo había pinchado con algo”.
La Policía arribó al lugar minutos después y trasladó al herido al Hospital Maciel, donde finalmente falleció. Si bien las circunstancias del hecho aún están bajo investigación, el testigo indicó que, según su información, “fue todo por una discusión en el tránsito, un rebase a una cuadra o dos”.
De acuerdo con el citado medio, el agresor —que huyó de la escena y fue capturado luego— no utilizó un cuchillo ni otra arma blanca convencional, sino un destornillador.
Tiempo atrás, informamos que el uso de herramientas es una argucia utilizada por varios rapiñeros, quienes eligen portar objetos capaces de causar lesiones, pero que no son considerados armas. De ese modo, en caso de ser abordados por la policía, evitarían la incautación del objeto y una posible detención.
Una de las piezas favoritas son los destornilladores, que, en algunos casos, se afilan para hacerlos más peligrosos.