Hoy las tropas israelíes que participaban en la "Operación paso oriental", en el centro de la franja de Gaza, se replegaron después de tres días, en los que mataron al menos a nueve palestinos.

Las operaciones concluyeron en medio del clamor despertado por los últimos ataques palestinos desde Gaza, esta mañana, con cohetes Al Kasam contra la ciudad de Sderot, tres de cuyos vecinos murieron en los últimos días, y varios kibutz del sur de Israel.

La "Operación paso oriental" comenzó en la madrugada del sábado anterior tras el ataque de tres comandos de la Resistencia Islámica (Hamas), de los Comités Populares y de las Brigadas de los Mártires de Al Aksa en el paso fronterizo de Karni, ahora clausurado, por donde pasan mercancías y abastecimiento entre Gaza e Israel.

En ese ataque perdieron la vida, además de los atacantes, seis civiles israelíes, entre estos dos camioneros de la minoría árabe y dos vecinos de Sderot, y otros cinco resultaron heridos.

El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dio ayer vía libre a su ejército para actuar sin restricciones y sin límite de tiempo contra los grupos armados en la Franja de Gaza, y a la vez acusó al nuevo liderazgo palestino de no hacer nada para evitar los ataques de los militantes contra blancos judíos.

El anuncio de Sharon, destinado a intensificar la presión sobre el flamante presidente palestino, Mahmoud Abbas, para que tome medidas contra las organizaciones extremistas, supone un duro golpe para las esperanzas de paz que habían surgido en Medio Oriente tras la elección de este.

Esta escalada de la violencia, sumada al anuncio de Sharon de ayer, ensombreció la oferta de paz que Abbas hizo a Israel anteayer, durante su discurso de asunción.

(Agencias)