En el ataque, que se adjudicaron las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, afiliadas a Al Fatah, y el brazo armado de la Resistencia Islámica (Hamas), los Batallones de Azedín al Kasem, resultaron heridas otras diez personas, aparentemente miembros del Ejército y de otros organismos de seguridad que controlan el paso de miles de obreros de ese territorio que entran a trabajar en Israel.
La suicida, según dijo el militar israelí, engañó a los soldados diciéndoles que el detector de metales en esa barrera de control "silbaría" porque tenía una placa de platino en un pie. Así logró cruzarlo con los explosivos que llevaba consigo.
Mientras, los esfuerzos diplomáticos iniciados recientemente por Egipto para concretar un alto el fuego entre las facciones palestinas e Israel, que se niega a "negociar con terroristas" y exige su desarme al Gobierno palestino, fracasaron al tiempo que persiste la "guerra de baja intensidad" entre ambos bandos en Cisjordania y la franja de Gaza.
(En base a EFE)