Una israelí, cuyo deceso le había sido anunciado en el hospital de Burgas, a orillas del Mar Negro, por el embajador de Israel, sigue viva y en terapia intensiva, recitificó el ministro durante una conferencia de prensa en el aeropuerto de Burgas, donde fue cometido dicho atentado.

"Se descubrió que los muertos son siete, y no ocho: cinco ciudadanos israelíes, el conductor búlgaro del autobús, y el kamikaze", declaró.

Treinta y un israelíes fueron heridos en este atentado, dos de los cuales se encuentran en estado de coma. Un 32º herido todavía no fue identificado. Los tres heridos más graves fueron trasladados a un hospital de Sofía.

Por otra parte, 28 heridos israelíes, así como algunos de los turistas que escaparon al atentado, serán repatriados cerca del mediodía a Israel a bordo de un Airbus fletado por el gobierno de Bulgaria.

Este atentado, atribuido a Irán por Israel, tomó como blanco a un autobús que transportaba a turistas israelíes cuando bajaban del avión charter llegado del Estado hebreo con 154 personas a bordo, y que se disponían a viajar al balneario de Slanchev Briag, al norte de Burgas.

Con información de Agencias