Este jueves, la ahora ex ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Graciela Muslera, dejó oficialmente su cargo al frente de la cartera. En su discurso de despedida, luego de 27 meses en el puesto, recordó que, en su asunción, dijo que "el desafío (era) grande", por lo que pidió "que no la dejaran sola".
Señaló que, habiendo terminado su gestión, "se impone un balance, una Rendición de Cuentas", y apuntó que "sería un error" no "evaluar las políticas consolidadas, los aciertos y los errores", "tomar fuerza para seguir construyendo"; "esto (por su renuncia) debe ser un cambio de posta".
Muslera dijo que su labor no habría sido posible sin el trabajo del equipo del Ministerio, sus funcionarios, los gremios de empresarios de la construcción, el PIT-CNT y un largo etcétera. Además, subrayó que "nada hubiera sido posible si no teníamos presente todos los días la necesidad de su gente, la confianza depositada en nosotros". En declaraciones que recogió Radio Sarandí, la ex ministra agradeció "el alto honor de aportar con su trabajo en el segundo gobierno del Frente Amplio".
Si bien no hizo declaraciones a la prensa, trascendió que Muslera dijo que renunció "por falta de apoyo político", y no "por motivos personales", como aseguró días atrás la senadora Lucía Topolansky. En ese sentido, el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, reconoció que "en algunos momentos la dejamos sola", por lo que pidió perdón. Breccia agradeció "profundamente a Graciela Muslera por su gestión, y pidió "disculpas; siento que en algunos momentos la dejamos sola, pero son los avatares de la política, que no es una ciencia, es un arte puro y duro, y muchas veces se pagan costos personales importantes".
A su turno, el ministro entrante, Francisco Beltrame, garantizó que su gestión mantendrá el rumbo previsto en el programa de gobierno.