El Departamento de Salud Pública de Río Grande del Norte, Brasil, investiga si una niña de 10 años hospitalizada en Natal sufrió una intoxicación tras usar un detergente de la marca Ypê perteneciente a un lote prohibido por Anvisa, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria.
Tal como informáramos, algunos lotes de esa marca fueron prohibidos en el país vecino. Luego, al constatarse la existencia de la marca en el mercado uruguayo, el Ministerio de Salud Pública imitó la medida de sus pares brasileños.
Según informó el periodista norteño Carlos Madeiro en el portal noticioso UOL, familiares de la menor afirman que usó el producto para lavarse una herida en la mano y poco después presentó manchas rojas, picazón y dificultad para respirar.
La paciente se encuentra hospitalizada en el Hospital Infantil Varela Santiago. Según la Secretaría de Salud Municipal de Natal, recibió tratamiento inicial en una policlínica en la localidad de Pajuçara antes de ser trasladada al hospital. El servicio de vigilancia epidemiológica está monitoreando el caso y a la espera de los resultados de las pruebas de laboratorio para confirmar si existe relación entre los síntomas y el uso del producto que, según se informó oportunamente, se encuentra contaminado por la bacteria Pseudomonas aeruginosa.
Decisión ratificada
La resolución de la Anvisa generó revuelo en el país vecino debido a que la empresa la consideró “inaceptable” y presentó una apelación. Además, simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro —que fue beneficiario de una donación monetaria de la marca durante su campaña electoral— consideraron que la prohibición obedecía a una “persecución política” e hicieron del detergente una bandera. En redes sociales, numerosos bolsonaristas se filmaron bañándose con el producto y hasta bebiéndolo.
Este viernes, la Junta Directiva Colegiada de Anvisa resolvió por unanimidad mantener la suspensión de la fabricación, comercialización y uso de las líneas de detergentes, jabones líquidos y desinfectantes de Ypê.
Según publica el portal noticioso G1, los directores afirmaron que las medidas adoptadas por la empresa eran "insuficientes" y mencionaron un "historial recurrente de contaminación microbiológica". Asimismo, argumentaron que los riesgos para la salud identificados por la inspección aún no se han superado.
Por esa razón, permanece en vigor la decisión del pasado 5 de mayo, que afecta a todos los lotes con el número final 1.
Durante la sesión, los directores hicieron hincapié en que el análisis actual es de carácter preventivo y que los méritos finales del proceso administrativo de salud se juzgarán más adelante.
"Esperar a tener absoluta certeza sobre los daños, en materia de salud pública, significa actuar demasiado tarde", afirmó el director Thiago Campos durante su votación.
Sin embargo, el análisis aún no ha concluido. Cualquier director de Anvisa puede solicitar una revisión del proceso, lo que interrumpiría la deliberación y aplazaría la conclusión del caso a una futura reunión del Consejo de Administración.