En el informe titulado "Recompensen el trabajo y no la riqueza", la Comisión de Combate al Hambre de Oxford (Oxfam), entidad que reúne a 17 entidades no gubernamentales, explica que 50% de las personas más pobres del país vieron caer su parte de las rentas nacionales, de 2,7% a 2%.
Rafael Georges, coordinador de campaña de Oxfam en Brasil, dijo en declaraciones a la agencia Lusa que los datos de la investigación, proporcionados por el banco Credit Suisse, indican una profundización de la tendencia a la desigualdad en el Brasil.
"La concentración de patrimonio es muy cruel, pero muy eficiente para quien está en la cima. Si tienes mucho patrimonio logras generar renta y por lo tanto, más patrimonio. Cuando la economía brasileña comenzó a esbozar cierta recuperación, esta parcela rica de la población vivió un momento favorable", dijo.
"Mientras tanto, las personas que están en el sector más bajo de la distribución -o sea, la mitad más pobre de la población- acabó perdiendo lo poco que tenía o agravó sus deudas", añadió.
Entre 2016 y 2017 el patrimonio de los millonarios brasileños llegó a 549 millones de reales, y el número de multimillonarios aumento un 45%, pasando de 31 a 43 personas.
Sin embargo, el experto de Oxfam recordó que Brasil sufrió una perdida significativa de riqueza en comparación con otros países.
"Hubo una disminución del patrimonio brasileño en el orden del 6%. Esto significa que todo el patrimonio financiero del país retrocedió 6%. Entendemos que esto fue un reflejo de la retracción económica vivida en los últimos años", sostuvo.
Interrogado acerca de la tendencia a futuro de la curva de desigualdad en el país, Georges se mostró pesimista.
"En Brasil se produjo un movimiento opuesto a lo que indicamos como las mejores prácticas para la reducción de la desigualdad. En los últimos quince años hubo logros. Pero estos logros, pese a ser positivos, no fueron estructurales. Y ahora están siendo desmantelados", describió.