Un hombre de 31 años, identificado con las iniciales C. A. C., fue arrestado el pasado lunes en la localidad brasileña de Murici dos Portelas, estado de Piauí, y es sospechoso de múltiples delitos sexuales.
De acuerdo con los reportes policiales, el agresor irrumpía en las casas durante la madrugada y amenazaba a las víctimas con un cuchillo, arma que en algunos casos usó para cortar las prendas íntimas de las mujeres. De momento, dos víctimas fueron identificadas y radicaron las denuncias, pero se sospecha que puede haber más.
Las autoridades locales habían emitido una orden de arresto para el sujeto, quien era buscado desde hacía semanas.
Según el detective Herbster Santos, encargado de la investigación, el sospechoso siempre actuaba en horas de la madrugada y utilizaba el mismo modus operandi.
"Primero, observaba si las víctimas estaban solas o si solo había mujeres en la residencia. Con base en eso, allanaba las propiedades para intentar cometer los delitos", explicó el uniformado en declaraciones recogidas por el portal noticioso G1.
Las investigaciones indican que, en algunas situaciones, el hombre entraba a las casas por el tejado para pasar inadvertido. Según la Policía, esta conducta se repitió en los casos que se le atribuyen.
Una característica común de los crímenes era el robo de la ropa interior de las víctimas, principalmente, bombachas. Por ello, el sospechoso se hizo conocido en la región como el "maníaco de las bombachas".
“El robo de ropa interior terminó convirtiéndose en un sello distintivo de su actividad delictiva", señaló Herbster Santos.
En uno de los incidentes, el sujeto demostró extrema violencia: frotó el cuchillo por el cuello y otras partes del cuerpo de la víctima, le cortó la ropa e intentó penetrarla. La violación fue impedida porque otras mujeres de la residencia se percataron de la situación y comenzaron a gritar. El agresor entonces huyó, llevándose la ropa interior de la víctima.
En otro intento de violación, el hombre irrumpió en una vivienda de madrugada, cortó la ropa de la víctima con su cuchillo y comenzó a tocarle las partes íntimas. La mujer se despertó y, aterrorizada, comenzó a gritar, lo que provocó que el individuo huyera de nuevo.
Según la Policía Civil, en todos los casos el maníaco logró escapar ocultándose en zonas de espesa vegetación cercanas a las residencias, lo que dificultó su captura.
“Aprovechaba la cercanía a zonas boscosas para escapar rápidamente, lo que retrasaba la llegada de los equipos policiales”, afirmó el oficial.
Finalmente, los investigadores lograron localizar al sujeto. Al verse acorralado, intentó huir, pero no tuvo éxito.