El aviador

Bonilla es el nuevo comandante de la FAU

Este lunes asumió José Ramón Bonilla como nuevo comandante en jefe de la Fuerza Aérea, sustituyendo a Enrique Bonelli, que pasó a retiro. Bonelli estuvo en el centro de las críticas de organismos de Derechos Humanos, por su participación en uno de los Vuelos de la Muerte, ocurridos durante la dictadura.

02.02.2009 13:15

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El brigadier general José Ramón Bonilla se convirtió este lunes en el nuevo comandante en jefe de la Fuerza Aérea uruguaya, en sustitución del general Enrique Bonelli. En una ceremonia en la que participó el presidente Tabaré Vázquez, asumió su cargo Bonilla, quien, entre otras funciones, había ocupado la Dirección de la Escuela Militar de Aeronáutica y desde hace un año la jefatura del Estado Mayor de la Fuerza Aérea.

En la ceremonia, el comandante en jefe saliente no hizo ningún discurso de despedida, aunque se leyó un documento con un resumen de la gestión de Bonelli.

Entre las personalidades presentes en el cambio de mando, además de Vázquez, estaban el ministro de Defensa uruguayo, José Bayardi; la titular de Salud Pública, María Julia Muñoz, y el ministro de Industria, Daniel Martínez, además del intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich.

Los asistentes y el nuevo máximo jefe de la Fuerza Aérea visitaron en la base Capitán Boisso Lanza el nuevo radar de control de tránsito aéreo comprado a España y que recientemente llegó a Uruguay.

El general Bonelli ocupó el cargo que ahora deja en febrero de 2004, un año antes de que Vázquez asumiera el poder, desde donde se propició la investigación de algunos de los crímenes y violaciones de derechos humanos cometidos durante la dictadura uruguaya.

Aunque seguía vigente la Ley de Caducidad, que impide juzgar a militares y policías por esos delitos, ello no impidió que se abrieran investigaciones para encontrar a los desaparecidos en la dictadura e incluso que se pusieran en marcha procesos judiciales contra ex militares relacionados con la Operación Cóndor.

Al llegar el Frente Amplio al poder, Bonelli fue encargado de investigar las desapariciones de disidentes en instalaciones de la Fuerza Aérea, a pesar de que el Gobierno de Vázquez conocía que el militar había participado, como copiloto, en uno de los llamados "vuelos de la muerte" a principios de la dictadura.

En esos vuelos, fueron trasladados a Uruguay contra su voluntad disidentes políticos uruguayos que habían sido secuestrados en Argentina, donde estaban exiliados, por elementos militares y paramilitares de la dictadura.

Varios de esos opositores permanecen desaparecidos y se cree que fueron eliminados en dependencias militares uruguayas.

En recientes declaraciones a la prensa, Bonelli dijo que desde su Jefatura de la Fuerza Aérea siempre intentó colaborar en el esclarecimiento de las violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura.

Gracias a las gestiones que realizó Bonelli en 2005 se ubicaron los restos de Chaves Sosa, un militante comunista que fue torturado y asesinado en la base Boisso Lanza.

Se espera que en los próximos meses, después de que se reanude desde hoy la actividad judicial en Uruguay tras las vacaciones, acudan a declarar a los juzgados ex militares, políticos y antiguos directivos policiales con relación a esos crímenes.


(Fuente: EFE)