El economista Hernán Bonilla, presidente y fundador del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), se identifica como un “liberal clásico” y define esa corriente de pensamiento como la de “una persona que pone la libertad en un lugar preferente entre distintos valores que pueden ser competitivos”.
“Hay muchas cosas deseables a nivel social o a nivel personal como valores a defender. Un liberal es alguien que pone la libertad en el primer lugar. Y también podríamos discutir mucho sobre qué es la libertad; hay distintas posiciones al respecto. En el sentido que a mí me gusta más es cómo minimizar la coerción sobre una persona en una sociedad y en particular cómo minimizar la coerción del Estado sobre una persona. Siempre va a haber algún grado de coerción, porque uno vive en determinado marco institucional que es deseable que exista, y entonces la libertad de hacer cualquier cosa o lo que me plazca en todo momento no existe. ¿Pero cómo hacemos para que la persona tenga la mayor capacidad posible para definir sus proyectos de vida?”, dijo en entrevista con Montevideo Portal.
En cuanto a la gestión económica del actual gobierno, desde el CED han advertido que se votó “un presupuesto frágil”. Al respecto, Bonilla afirmó que “hay números que no cierran demasiado”.
“Se está planteando que, con la misma tasa de inversión que tuvo el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, se va a crecer dos veces y media más que en ese período. No parece razonable. Y estoy hablando de temas estrictamente aritméticos. Se plantea que se va a seguir profundizando el atraso cambiario, con los supuestos que se toma sobre evolución de tipo de cambio e inflación, y se plantea un crecimiento importante de las exportaciones. No parece el supuesto demasiado consistente. En temas fiscales, se plantea un ajuste fiscal que se va a dar, sobre todo, hacia el final del período de gobierno y no al principio como es lo habitual. Es difícil imaginarse, conociendo la dinámica presupuestal de Uruguay, que en el año electoral se vaya a producir el ajuste fiscal que plantea el gobierno y más con los cambios que se están introduciendo en la regla fiscal que existe hoy, que deja mucho más las manos libres al Ministerio de Economía para manejar el gasto que lo que existe hoy. Esas son cosas que a mí me parecen difíciles de cumplir”, señaló.
El economista, al mismo tiempo, puso el foco en las proyecciones de crecimiento realizadas por el equipo económico.
“La economía este año va a crecer medio punto menos de lo que se planificó en el presupuesto y eso además va a generar que el déficit fiscal sea mayor al previsto y que las necesidades de endeudamiento sean mayores a las previstas. Entonces, bueno, sí nos preocupa eso y nos preguntamos qué necesidades de ajuste fiscal que el gobierno no tenía previsto en su presupuesto va a ser necesario en los próximos años”, apuntó.