El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, iniciaron este viernes su reunión en la Casa Blanca con el compromiso de defender la democracia.

La prensa accedió al inicio del encuentro y pudo ver cómo Biden daba la bienvenida a Lula y le recordaba cómo las democracias de Brasil y Estados Unidos, las más pobladas del continente americano, han tenido recientemente que superar un “examen”, indicó EFE.

Así, Biden hacía referencia al asalto al Capitolio de Estados Unidos en enero de 2021 por partidarios del entonces presidente Donald Trump (2017-2021) y al ataque del pasado 8 de enero a los Tres Poderes de la nación en Brasilia por parte de simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023).

En ambos casos, destacó Biden, la “democracia triunfó” y se “rechazó la violencia política”.

En respuesta, Lula agradeció a Biden su “solidaridad” y lamentó que Brasil hubiera “estado aislado del mundo durante los últimos cuatro años”, en referencia al Gobierno de Bolsonaro, quien ahora está en el estado de Florida (Estados Unidos) y ha pedido un visado para alargar su estancia en el país.

Lula afirmó que su antecesor minusvaloraba la importancia de las relaciones internacionales y vivía “con noticias falsas por la mañana, por la tarde y por la noche”.

Ante esas palabras, Biden se río y dijo en tono de broma: “Eso me suena”.

Lula continuó diciendo que “nunca deberían repetirse” los actos de violencia contra el Capitolio de Estados Unidos y contra las sedes del Ejecutivo, Legislativo y el Tribunal Supremo brasileño.

Enfatizó, además, la necesidad de trabajar juntos en la lucha contra el cambio climático y en iniciativas para hacer frente a la creciente deforestación de la Amazonia, que se aceleró bajo el Gobierno de Bolsonaro.

Una de las incógnitas del encuentro es si Biden usará la visita con Lula para anunciar la que sería la primera contribución de Estados Unidos al Fondo Amazonia, que fue creado en 2009 para ayudar a combatir la deforestación del Amazonas y se financiaba principalmente con las aportaciones de Noruega y Alemania.

Noruega y Alemania congelaron sus aportaciones a ese fondo con el avance de la deforestación de la Amazonia bajo el Gobierno de Bolsonaro, pero han expresado su deseo de reanudarlas ya con Lula en el poder.

Otros de los temas del encuentro podrían ser las relaciones comerciales, la promoción de los derechos de los trabajadores y la guerra en Ucrania, el tema sobre el que más diferencias tienen.

Lula ha intentado mantener una posición de neutralidad en el conflicto y, a finales de enero, propuso crear un grupo —integrado entre otros por Estados Unidos, Alemania, Francia, Brasil, India, China— para mediar en la guerra.

EFE