Habrá plata pa´todos o pa´nadies

BANCO DEL SUR

La creación del Banco del Sur abre una alternativa a los organismos tradicionales de crédito, y genera nuevas expectativas en los países con economías de menor tamaño. Especialistas de todo el continente dan sus opiniones sobre la nueva entidad financiera.

07.12.2007

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El Banco del Sur, la alternativa a los organismos tradicionales de crédito creada por Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, genera mayores expectativas en los países con economías de menor tamaño y necesidades de financiación en condiciones "blandas".

La fundación del nuevo organismo regional tendrá lugar en Buenos Aires el próximo domingo, un día antes de que Cristina Fernández asuma la presidencia de Argentina, con la participación de los presidentes de los países fundadores.

La especialidad del banco será la financiación de proyectos públicos de infraestructura y desarrollo de las empresas suramericanos.

El mandatario saliente de Argentina y esposo de Fernández, Néstor Kirchner, opina que el Banco del Sur será "una herramienta fundamental, un hecho sumamente importante, fruto del esfuerzo de todos los presidentes" implicados.

Bolivia, según su ministro de Hacienda, Luis Arce, ve con "esperanza" y como "una oportunidad" la conformación del Banco del Sur, en especial porque "al haber recibido condonaciones, encuentra las puertas cerradas" a los créditos a largo plazo y con bajos intereses.

Según el Gobierno boliviano, el país necesita fondos para fortalecer las finanzas públicas, la empresa petrolera estatal YPFB, las empresas mineras y otros proyectos estratégicos.

El analista económico boliviano Gary Rodríguez comentó a Efe que entiende que la iniciativa del Banco Sur tendrá éxito "en la medida en que responda a orientaciones de mercado" y "no esté ligada a consideraciones políticas o ideológicas".

Para Rodríguez, el Banco del Sur debería "ayudar preferentemente a países como Bolivia, que necesita recursos para mejorar su infraestructura de transporte" por medio de "créditos blandos, de largo plazo y orientados a mejorar la competitividad".

"La entidad financiera será de gran ayuda para la región. Ya no habrá dependencia de organismos internacionales para la obtención de créditos y préstamos para la producción", sostuvo el senador paraguayo Alfonso González, presidente del Parlamento del Mercosur.

El viceministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Mario Bergara, consideró "muy valioso y positivo" el Banco del Sur.

"Será otro instrumento, otra herramienta para la región, que no se crea en oposición a nada ni a nadie, sino para sumar y colaborar en el desarrollo de los países de la zona", destacó Bergara a Efe.

El ministro coordinador de Política Económica de Ecuador, Pedro Páez, dijo a Efe que "el nacimiento del Banco del Sur se debe a que hay un nicho de mercado que no ha sido cubierto y que evidencia de manera palpable la presencia de una gran cantidad de recursos de latinoamericanos, e incluso de los gobiernos, invertidos en el exterior y en gran parte en bonos del tesoro de Estados Unidos".

Al mismo tiempo, con esos recursos propios fuera, los países latinoamericanos están "desesperados por atraer el ahorro doméstico para las necesidades de financiación interna", dijo Páez, para quien la colocación de esos fondos en el Banco del Sur puede solucionar muchos problemas de financiación en Latinoamérica.

Pero para el economista José Guerra, ex gerente del Banco Central de Venezuela, el Banco del Sur "es un organismo innecesario", pues en la región ya existen otras instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento o el Fondo Latinoamericano de Reservas.

"El principal problema que le veo es que el discurso político acabe contaminando su fundación y sirva únicamente de respaldo ideológico para determinados proyectos", señaló Guerra a Efe.

En este sentido, la secretaria general del Sindicato de los Bancarios de Sao Paulo, el mayor de Brasil, Juvandia Moreira, reclamó que la entidad siga los patrones de un "banco público", lo que "implica control público, fiscalización, transparencia".

"Sería bueno que el banco se cree con un consejo integrado por miembros de los parlamentos, de las comisiones financieras, para garantizar la larga vida del banco con un control social, una especie de 'caja negra' para quien la quiera abrir", agregó.

Los organismos financieros tradicionales, muchas veces criticados por los ahora socios fundadores del Banco del Sur, han recibido la iniciativa con buen ánimo.

La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina, Pamela Cox, dijo a Efe que "el Banco del Sur es un complemento y no un competidor", pues "las necesidades de financiación al desarrollo en la zona son enormes".

"Los países necesitan tener opciones", según Cox, quien tendió una mano a la nueva entidad al indicar: "podemos ser un buen socio y estaremos encantados de trabajar (con ellos) y de ayudarles si quieren consejo o asistencia".

El secretario iberoamericano, Enrique Iglesias, coincidió en que "todo lo que sea aportar recursos para una región ávida de inversiones debe ser bienvenido".

Iglesias afirmó a Efe que el Banco del Sur tiene "un amplio espacio para colaborar con las otras agencias de crédito que existen en América Latina y el Caribe".

El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, José Luis Machinea, destacó que la nueva institución podría ayudar a cubrir una de "las debilidades más grandes" que tiene Sudamérica, que es la falta de infraestructura.

"En este tema, lo que abunda no daña, porque hay falta de financiación a largo plazo para proyectos de infraestructura en la región", dijo a Efe el economista argentino.

(Fuente: EFE)