La aviación israelí, sin entrar el espacio aéreo de Siria, lanzó varios misiles en un ataque que, según la televisión NBC, tenía el propósito de impedir el envío de armas sirias a la milicia libanesa Hizbulá.

La embajada israelí en Washington evitó confirmar esa información, pero comentó que "Israel está empeñado en imposibilitar el traspaso de armas químicas u otro tipo de armamento excepcional por parte del régimen sirio a los terroristas, sobre todo a Hizbulá en el Líbano".

El régimen sirio del presidente Bachar al Asad colabora desde hace tiempo con Irán en el suministro de armas iraníes a Hizbulá y ahora cuenta con el apoyo de Hizbulá en los combates entre las fuerzas de seguridad y los rebeldes sirios.

El presidente Obama descartó ayer una intervención en el conflicto sirio por parte de las fuerzas armadas estadounidenses.

Medios occidentales informaron de que el pasado 30 de enero Israel atacó un convoy sirio que se dirigía al Líbano con armas para Hizbulá, mientras que el gobierno sirio afirmó que el objetivo era un centro de investigación militar en la provincia de Rif Damaso.

Israel se negó a confirmar ni desmentir ese presunto ataque sobre las lanzaderas de misiles SA-17 bombardeadas en Siria que iban a ser trasferidas a Hizbulá.

Los ataques del gobierno sirio

El Departamento de Estado de Estados Unidos se mostró hoy "consternado" por los "espantosos" ataques en la ciudad siria de Al Baida del pasado jueves 2 de mayo en los que habrían muerto más de 100 personas.

"Condenamos de manera contundente las atrocidades contra la población civil y reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo sirio", afirmó Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, en un comunicado de prensa,.

Según informaciones de la oposición siria, las fuerzas del régimen de Bachar al Asad atacaron la ciudad de Al Baida, en la provincia de Tartus, con fuego de mortero, después arrasaron la ciudad y ejecutaron familias enteras.

Estados Unidos hizo un nuevo llamado a los "actores de Siria para que denuncien la comisión de atentados ilegales contra cualquier grupo, sea cual sea su religión o etnia".

Asimismo, indicó que "a medida que la violencia contra civiles por parte del régimen sirio escala, no olvidaremos a los hombres, mujeres y niños cuyas vidas han sido acortadas brutalmente".

Por último, aseguró que "los responsables de las serias violaciones de las leyes humanitarias internacionales y el abuso de derechos humanos deben responder por ello".

El viernes, el presidente estadounidense Barack Obama afirmó que enviar tropas a Siria "no sería bueno" para los intereses de su país ni para el pueblo sirio.

Hasta ahora EE.UU. está otorgando "asistencia no letal" a los opositores sirios y se resiste a darles armas por el miedo a que éstas puedan caer en manos de grupos terroristas.

El conflicto en Siria, iniciado en marzo de 2011, se ha cobrado ya más de 70.000 vidas.

EFE