Dos mujeres murieron hoy en el ataque al centro islámico ismaelí de Lisboa perpetrado por un hombre armado con un cuchillo que fue reducido por disparos de la policía, según fuentes oficiales.

La policía confirmó que hay “varios heridos”, pero no precisó ni el número ni la gravedad, aunque medios locales apuntan que al menos hay cuatro personas con heridas graves, entre ellas un profesor de la institución.

Las víctimas mortales, dos mujeres de nacionalidad portuguesa y de entre 20 y 40 años, trabajaban en el centro cuando se produjo el ataque, de acuerdo con la cadena pública RTP, que avanzó que el agresor es de origen afgano.

La policía portuguesa informó de que recibió el primer aviso de la agresión minutos antes de las 11:00 (hora local), cuando en el centro se impartían clases y otras actividades.

Los agentes encontraron a un hombre armado con un cuchillo de grandes dimensiones.

“Se dieron órdenes al agresor para que parara el ataque, desobedeció y avanzó con el cuchillo en la mano en dirección a los policías”, que “recurrieron al arma de fuego, alcanzando y neutralizando al agresor”, indicó un comunicado oficial.

El atacante fue herido en las piernas y está ingresado en un hospital bajo custodia policial.

El primer ministro luso, António Costa, adelantó que “todo indica que fue un acto aislado, pero no nos vamos a anticipar”.

El presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, trasladó el pésame a la comunidad ismaelí en Lisboa y apuntó que "están en marcha las investigaciones para aclarar lo sucedido".

El centro ismaelí de Lisboa fue construido por la Fundación Aga Khan, abrió sus puertas en 1998 y se encuentra en la Avenida Lusiadas de Lisboa, cerca de dos hospitales y próximo también a un gran centro comercial.

El de Lisboa, uno de los pocos centros internacionales de la comunidad ismaelí —musulmanes chiítas—, funciona como un local de culto.

La policía ha acordonado la zona con un fuerte dispositivo de seguridad en el que participa la unidad antiterrorista de la Policía Judicial, aunque el Gobierno luso no ha confirmado si el ataque se puede calificar como un atentado terrorista.

Foto: EFE/EPA/ANTONIO COTRIM

Foto: EFE/EPA/ANTONIO COTRIM

Lisboa, la sede mundial que el Aga Khan eligió para la comunidad ismaelí

Pacífica e integrada en la ciudad elegida en 2015 para instalar su sede mundial. Así describen en Portugal a la comunidad ismaelí, la rama minoritaria del islam chií con unos 15 millones de fieles en todo el mundo y cerca de 9.000 en Portugal que hoy sufrió un ataque mortal en Lisboa.

El Centro Ismaelí, en Lisboa, corazón de esta comunidad en Portugal, fue escenario del ataque perpetrado este martes por un hombre afgano armado con un cuchillo que dejó dos mujeres muertas y varios heridos.

Un incidente sin precedentes en el centro que ahora acoge la sede mundial del Imamat Ismaili, la entidad supranacional que representa a los ismaelíes.

Esta comunidad, a pesar de estar presente en una treintena de países, no tiene territorio definido.

Su líder espiritual, el Aga Khan, quiso establecer una sede permanente y se decantó por Portugal, para lo que firmó un acuerdo con el Gobierno luso en 2015.

Pero la relación entre los ismaelíes y los portugueses se remonta a mucho antes.

En 1983 llegó al país una de las principales agencias de la AKDN, la Fundación Aga Khan, por sus siglas en inglés —con sede en Ginebra—, reconocida en 1996 como una fundación portuguesa por decreto ley.

La mayor parte de los miembros de la comunidad, que se definen como portugueses y están totalmente integrados en el país, comenzó a llegar a Portugal hace cuatro décadas procedente de Mozambique, antigua colonia lusa.

Y desde la decisión de establecer la sede en Portugal, los lazos se han estrechado todavía más.

En 2018, el Aga Khan celebró en Lisboa su Jubileo de Diamante arropado por más de 45.000 fieles llegados de todo el mundo y con un programa de exposiciones, conciertos, teatro, conferencias y hasta un festival de cine con la intervención de unos 700 artistas.

En los últimos años adquirieron varias propiedades de relevo en la ciudad, como el céntrico Palacio Henrique Mendonça, por unos 12 millones de euros, y el Palacete Leitão, por 13,5 millones.

Pero el corazón de la comunidad sigue siendo el Centro Ismaelí, abierto en 1998 y que organiza clases de diferentes disciplinas, campamentos de verano, sesiones espirituales, conciertos y hasta monólogos.

Esta misma semana iba a acoger un iftar, la comida nocturna con la que los musulmanes rompen el ayuno durante el Ramadán. 

EFE