Air Force One y más: cómo son los aviones presidenciales que simbolizan el poder mundial
Cada país proyecta su influencia también desde el aire: seguridad, lujo y tecnología se combinan en las aeronaves que transportan a jefes de Estado.

Desde el imponente Air Force One de Estados Unidos hasta el envejecido Ilyushin Il-62 de Corea del Norte, los aviones presidenciales no solo transportan mandatarios: son símbolos de soberanía, poderío militar y prestigio internacional. En todos los continentes, las principales potencias —y también países emergentes— han desarrollado flotas aéreas dedicadas al traslado seguro y estratégico de sus líderes.

El más reconocido del mundo es el Boeing VC-25A, una versión altamente modificada del 747-200, que adopta el nombre de Air Force One cuando el presidente estadounidense está a bordo. Con una autonomía intercontinental, capacidad para 71 pasajeros, defensa electrónica, salas de reuniones y centro médico, encarna el estándar más alto de movilidad presidencial. Se prevé que en 2028 sea reemplazado por dos nuevos modelos VC-25B basados en el Boeing 747-8, pese a múltiples retrasos y sobrecostos que ya superan los 2.000 millones de dólares.

Pero el poder aéreo presidencial va mucho más allá de EE.UU. Aquí un recorrido por algunos de los aviones más destacados:

Europa: eficiencia y protocolo

Asia: diversidad tecnológica

Medio Oriente y Oceanía

América Latina: entre utilitarios y flotas mixtas

Canadá y Europa del Este