Una mujer de 22 años fue condenada por su participación en una estafa bancaria ocurrida en Maldonado, mientras que su cómplice, un hombre de 33 años, ya había sido imputado en junio en el marco de la misma investigación.

El caso comenzó el 7 de mayo, cuando un hombre denunció haber sido víctima de una maniobra de suplantación de identidad. Según informó la Policía, recibió una llamada de personas que se hicieron pasar por operadores de la entidad bancaria con la que operaba habitualmente y, mediante engaños, lo convencieron de realizar varias transacciones.

Como resultado de la estafa, los delincuentes se apropiaron de $ 92.000 y US$ 7.948. Además, desde la cuenta de la víctima realizaron otras 25 transferencias de $ 19.000 cada una, lo que elevó el perjuicio económico a más de $ 586.000, además de los dólares sustraídos.

La investigación del Departamento de Estafas permitió identificar a los presuntos responsables: un hombre de 33 años y una mujer de 22, ambos sin antecedentes penales.

El hombre fue detenido el 9 de junio en Paysandú, donde fue ubicado durante un patrullaje policial al constatarse que tenía una requisitoria pendiente. Posteriormente fue trasladado a Maldonado y la Justicia dispuso su imputación por la presunta comisión de un delito de estafa, en calidad de coautor, imponiéndole arresto domiciliario total por 90 días como medida cautelar.

En tanto, el 10 de julio la mujer fue identificada cuando concurrió a una dependencia policial de Montevideo para realizar un trámite administrativo. Al verificar que también tenía una requisitoria pendiente, fue detenida y trasladada a Maldonado.

Al día siguiente, el Juzgado Letrado de 4.º Turno la condenó como coautora penalmente responsable de un delito de estafa a 12 meses de prisión, pena que fue sustituida por un régimen de libertad a prueba. Entre las condiciones impuestas deberá cumplir arresto domiciliario nocturno durante los primeros tres meses, presentarse semanalmente en la seccional policial correspondiente, realizar servicios comunitarios y someterse al control de la Dirección Nacional de Medidas Alternativas.