El Gobierno argentino anunció este martes que desde la medianoche de este viernes y hasta el próximo miércoles se suspenderán "de manera total" los trenes y autobuses de larga distancia y el transporte aéreo interno, con el fin de controlar la expansión de la pandemia del coronavirus en el país.

"Es en función de que queremos desalentar el viaje del fin de semana largo (en Argentina son feriados el 23 y 24 de marzo). Entendemos que muchos argentinos no han tomado conciencia aún de la situación crítica que vivimos", expresó en conferencia de prensa el ministro de Transporte, Mario Meoni.

Esta situación, que se suma al cierre de fronteras por un mes ya anunciado este domingo, no afecta a los desplazamientos dentro del área metropolitana, aunque desde el jueves todos los autobuses y trenes en esa zona solamente podrán transportar pasajeros sentados.

Desalentar el turismo

El titular de transporte dijo que "hasta el jueves 19 a las 24 horas van a circular normalmente trenes, colectivos (ambos de larga distancia) y aviones en todo el país", pero "a partir de ese momento se suspende de manera total la operación hasta el 25 a las 0 horas".
"Vamos a ser absolutamente estrictos", aseveró, y agregó que la Agencia Nacional de Seguridad Vial va a aumentar los controles en las carreteras para desalentar el "circuito turístico".

"No estamos en una situación como para estar haciendo turismo. Necesitamos que las personas entiendan que se tienen que quedar en su casa", sentenció.
Según los últimos datos, confirmados esta misma mañana por la secretaría de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, hasta ahora en Argentina hay confirmados 65 infectados por el COVID-19, de los cuales dos han muerto.

Los casos se dan en nueve de las 23 provincias y en la ciudad de Buenos Aires, y la mayoría (56) presentan antecedente de viaje a países de riesgo, mientras que nueve de las personas se infectaron por transmisión local relacionada con los casos importados.

EFE