El paro general realizado el martes en Argentina sigue generando repercusiones. A las calificaciones de "piquete" realizadas por el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, y del discurso pronunciado por la presidenta Cristina Fernández, en el que dijo que "no iban a asustarla", se sumaron las palabras del senador oficialista Aníbal Fernández.
En declaraciones realizadas primero a Radio Mitre y luego aumentadas en la red social Twitter, Fernández aseguró que el gobierno "no va a cambiar el rumbo", y agregó: "No vamos a cambiar porque el traidor de 'Augusto Timoteo' Moyano haga un paro". El sobrenombre aplicado corresponde a Augusto Timoteo Vandor, un sindicalista que propuso, en la década del 60, un "peronismo sin Perón", y que fue asesinado en 1969, presuntamente a manos de un grupo peronista revolucionario.
Moyano replicó que Fernández "se hace el guapo cuando está en el poder, pero nadie lo escuchó decir nada cuando estaba en la dictadura" y recordó que Vandor "fue asesinado", por lo que tomó las declaraciones del legislador como "una amenaza".
En conversación con Clarín, el dirigente sindical, que fue aliado del gobierno de Cristina Fernández hasta pocas semanas después de las elecciones de 2011, en las que la mandataria fue reelecta, manifestó que "la historia y el peronismo nos va a juzgar y va a determinar quién es quién, si yo soy Vandor o si él es el enemigo público número 1 del peronismo y de los trabajadores".
A su turno, en un enfrentamiento que parece no haber terminado, el senador Fernández replicó asegurando que "hacerse el guapo es de otarios y no lo soy. Solo denuncio los aprietes e intimidaciones que llevaron a cabo para inventar un paro que no fue", y acusó a Moyano de "traidor" y "alcahuete privilegiado de Magnetto", CEO del Grupo Clarín. Además, recordó que durante la dictadura militar "tenía 19 años", por lo que se explica que no haya dicho nada en esa época.