"(Si bien) siempre tenemos una relación de hermandad con los países vecinos, pedimos respeto", dijo el jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich, en rueda de prensa.

"No tenemos injerencias por medidas económicas de otros países, y mucho menos desde el punto de vista de la conducción del Estado", agregó.

Al ser consultado por la visita de legisladores uruguayos a las Islas Malvinas con fines comerciales, el jefe de Gabinete aseguró que el Gobierno dará "a conocer la posición argentina a través de la Cancillería".

El ministro de Economía uruguayo señaló ayer que "la inestabilidad en Argentina es un problema superior al de la devaluación", aunque aclaró que no existe riesgo de que la situación económica del país vecino afecte a la plaza financiera local.

Bergara agregó en declaraciones a una radio local que la conducción económica del país no estará influenciada por lo que haga Argentina.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, se reunió con su colega, José Mujica, durante la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), celebrada a finales de enero en La Habana.

Pese al encuentro, siguen abiertos varios frentes entre ambos países, entre ellos el largo conflicto por la planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM (ex-Botnia) en la orilla del río Uruguay y el malestar de Uruguay por la decisión del Ejecutivo de Fernández de impedir el transbordo de mercaderías argentinas en puertos uruguayos.

Con información de EFE