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Plata en mano

Argentina: Adorni declaró que compró US$ 600.000 en bitcoin “cash y en lugares públicos”

El exjefe de gabinete del gobierno argentino sostuvo que él y su pareja "optaron deliberadamente por vivir como si no tuvieran" ese dinero.

22.09.2026 08:11

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El exjefe de Gabinete de Javier Milei, Manuel Adorni, presentó este lunes ante la Justicia un escrito de 78 páginas para justificar el incremento de su patrimonio y los gastos realizados durante el período en que ocupó cargos en el gobierno. El exfuncionario está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

La presentación llegó después de varios meses de demoras y luego de su salida del gobierno, concretada el 27 de junio en medio de la investigación sobre su situación patrimonial. En mayo, cuando todavía era funcionario, Milei había defendido a Adorni y asegurado: "Los números están en orden. [...] Es cuestión de días para que tengan los papeles".

La defensa del exjefe de Gabinete, encabezada por el abogado Matías Ledesma, sostiene que la evolución patrimonial de Adorni entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026 "encuentra sustento razonable y verificable en la prueba documental, contable y técnica que se acompaña", según publica el periódico matritense El País.

Uno de los principales argumentos de la presentación es que Adorni contaba con ahorros acumulados antes de su llegada a la función pública. Según su defensa, buena parte de ese dinero provino de operaciones con Bitcoin realizadas entre 2014 y 2018 a través de ocho billeteras virtuales.

De acuerdo con el escrito, esas operaciones le permitieron obtener 591.544,61 dólares. Los fondos, sostiene la defensa, fueron inicialmente "reinvertidos bajo la misma modalidad" y posteriormente vendidos y conservados "por fuera del sistema bancario, en su domicilio".

Una operación de venta del 5 de agosto de 2017 es especialmente llamativa porque, de acuerdo con lo que sostiene Adorni, un desconocido le pagó casi 300.000 “dólares billete” en algún lugar no revelado “sin que mediara intervención de plataforma, entidad financiera o intermediario alguno”.

Adorni afirma que, en total, fueron ocho las billeteras con las que operó. ¿Cómo prueba que efectivamente eran suyas? Presentó un acta en la que un escribano dejó asentado que constató que el exfuncionario tiene las claves privadas para operar con esas billeteras, que hoy están vacías, y se ofreció a entregar esas claves si la Justicia se las pide. “La sola tenencia de la clave privada hace a la titularidad de la billetera”, afirmó el abogado de Adorni, Matías Ledesma. Pero el acta es de setiembre de este año. Lo que acredita es que Adorni es quien dispone de esas billeteras ahora; no que fuera su dueño antes de asumir como funcionario, cuando fueron las operaciones, según detalla el periódico porteño La Nación.

La defensa afirma además que Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, decidieron mantener esos ahorros fuera del circuito bancario. En el escrito se sostiene que ambos "optaron deliberadamente por vivir como si no lo tuvieran", priorizando el ahorro y la planificación para la educación de sus hijos y su jubilación.

Adorni sostiene que compró las criptomonedas con un capital inicial compuesto por ahorros de honorarios que ganaron él y su mujer, Bettina Angeletti, durante años con sus respectivas actividades profesionales (él, como contador, y ella, como licenciada en administración de empresas), más una herencia que recibió de su padre. De ese dinero no hay rastro. Eran todos “fondos mantenidos por fuera del sistema financiero”, según Adorni.

Según esa explicación, la situación cambió cuando Adorni ingresó a la función pública. A partir de entonces, la familia comenzó a realizar gastos de mayor magnitud, entre ellos la compra de dos propiedades, viajes al exterior, alquileres y la remodelación de un inmueble.

La diferencia que investiga la fiscalía

La causa se inició a partir de una diferencia entre los ingresos declarados por Adorni y su esposa y los gastos que los investigadores reconstruyeron durante el período analizado.

La Fiscalía calculó que el grupo familiar obtuvo ingresos por 229.752.283,20 pesos y realizó gastos por 272.820.832,20 pesos. La diferencia alcanza los 43.068.549 pesos. Entre los desembolsos considerados figuran gastos habituales, viajes, servicios, impuestos, tarjetas de crédito, seguros y expensas.

A esa diferencia se suman 402.578,12 dólares cuyo origen, según la Fiscalía, todavía debía ser explicado. Ese dinero habría sido destinado, entre otros gastos, a la adquisición y remodelación de una propiedad en el country Indio Cuá, a la compra de un departamento en Caballito y al mobiliario de ambos inmuebles.

La defensa cuestionó parte de las estimaciones realizadas por los investigadores y sostuvo que la diferencia en pesos constituye una brecha que puede explicarse mediante partidas que todavía no fueron conciliadas.

También contradijo el testimonio de un contratista que declaró haber cobrado 245.000 dólares en efectivo por la remodelación de una vivienda adquirida por la familia Adorni en 2024. Según el exfuncionario, el monto efectivamente abonado fue de 175.000 dólares.

El origen de los dólares y las criptomonedas

La defensa sostiene que los ahorros que Adorni atribuye a sus operaciones con criptomonedas fueron obtenidos antes de su ingreso al gobierno. Para respaldar esa explicación, puso a disposición de la Justicia las claves privadas de las billeteras utilizadas.

El escrito argumenta que "dado que las billeteras virtuales no cuentan con datos de titularidad, es entonces la tenencia de la clave privada la que permite acreditar la propiedad de una billetera".

Sin embargo, el hecho de tener actualmente las claves no permite por sí solo establecer quién controlaba las billeteras en el momento en que se realizaron las operaciones. Además, según la versión presentada por la defensa, las operaciones de compra y venta de bitcoin se realizaron en efectivo, de manera presencial y sin identificación de las partes.

La defensa sostiene que esas transacciones se efectuaron "por razones de seguridad [...], siempre en lugares públicos y ninguna de las partes se identificaba, manteniéndose estricta reserva y anonimato". La ausencia de registros, testigos o documentación independiente constituye uno de los elementos que deberá analizar la Justicia.

Qué puede ocurrir ahora

La presentación fue realizada ante el juez federal Ariel Lijo, mientras que el fiscal Gerardo Pollicita deberá analizar las explicaciones y la documentación aportada por Adorni. La fiscalía había intimado previamente al exfuncionario a justificar la procedencia del incremento patrimonial y de los fondos utilizados durante el período investigado.

Si Pollicita considera insuficiente la explicación, el siguiente paso podría ser solicitar que Adorni sea citado a declaración indagatoria por presunto enriquecimiento ilícito. La defensa, en cambio, busca demostrar que los bienes y gastos cuestionados pueden ser explicados por los ahorros obtenidos antes de su llegada al gobierno y por otras fuentes de financiamiento declaradas en el expediente.

“Eligió el delito más barato”

La periodista Marcela Pagano, actual diputada opositora, siguió desde el principio el caso del patrimonio de Adorni e hizo en las últimas horas en redes sociales algunas consideraciones al respecto.

“Ahora Adorni dice que ganó medio millón de dólares vendiendo bitcoins a desconocidos, en la calle, en cash y sin recibos. El bitcoin deja huella: cada movimiento queda anotado en un registro público que cualquiera puede leer. Adorni entregó la lista de sus ocho billeteras (Nunca las había declarado siendo funcionario). Fuimos y leímos el registro”, escribió, para luego compartir la información surgida de los documentos.

“15/4/2017, 21:54: Adorni tuitea ‘Estoy por Chile’. Tres horas después le entran bitcoins a una de sus billeteras. Él dice que cada compra la hizo cara a cara, con los billetes en la mano. ¿Cara a cara desde Chile?”, se preguntó.

“Adorni dice: ‘El 5/8/2017 vendí cuatro billeteras y recibí dólares en efectivo’. El registro dice: tres de esas cuatro ‘ventas’ fueron de una cuenta suya a otra cuenta suya. Pasó los bitcoins de un bolsillo al otro, pero lo anotó como ganancia”.

“Adorni dice: ‘Vendí 93 bitcoins por 296.785 dólares en efectivo a un desconocido’. El registro dice: ese ‘desconocido’ vació su billetera el 9 de diciembre de 2017, y Adorni vació la suya el mismo día, 38 minutos después. Los dos, al mismo tiempo ¿Casualidad? “, planteó.

“Adorni dijo: ‘Los bitcoins los compré con mis ahorros’. Su propio escrito dice: esos ahorros eran honorarios cobrados por fuera de los bancos. En negro. Plata que nunca declaró. Y al final su defensa dice: si los números no cierran, que lo investiguen por evasión. O sea: ‘Si no me creen, cóbrenme una multa’. No explicó de dónde salió la plata. Eligió el delito más barato”, concluyó.