El gobierno presentó este martes el modelo “3V”, la primera Estrategia Nacional para atender la indigencia que contempla 48 medidas orientadas a “prevenir, reparar y superar” la problemática de las personas en situación de calle en el país.
El plan impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) hace énfasis en tres aspectos que considera clave para atender la crisis, que son recomponer el vínculo y las redes comunitarias de las personas, promover el acceso a la vivienda, y actuar sobre condiciones y factores determinantes en la calidad de vida como la salud, el trabajo y la educación.
A partir del 2027, se sustituirá el Plan Invierno —aquellas medidas impulsadas por la cartera entre mayo y octubre para asistir a personas vulnerables por el frío—, por un plan anual que se presentará todos los diciembre de cada año, adaptando las políticas de acuerdo a las particularidades de cada momento del año.
Se propone ampliar este año la cobertura de los centros de estadía transitoria a los 18 departamentos del interior —actualmente presentes en 16—, así como continuar incrementando la cantidad de dispositivos que operan las 24 horas.
Entre sus mayores novedades, destaca el lanzamiento de la App Calle, pensada para que la ciudadanía pueda reportar y emitir alertas desde su celular sobre personas en situación de calle, y así coordinar una respuesta efectiva con los servicios de asistencia y actores comunitarios.
También, se propone transformar progresivamente los centros de contingencia en viviendas con acompañamiento social, con el objetivo de beneficiar a 3.000 personas para el año 2028.
A nivel sanitario, el nuevo modelo propone una batería de medidas. En primer lugar, plantea transformar los centros de estadía transitoria en establecimientos con equipos especializados en la atención de personas con problemas de salud mental o consumo problemático de drogas.
Además, se creará una unidad de enlace entre el Mides y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) para realizar una valoración del riesgo sanitario y la definición de la ruta de asistencia, ya sea social o sanitaria, en estos centros.
Por último, la estrategia tiene como objetivo superar los 2.000 puestos de trabajo destinados a personas que viven en la calle para 2028.
Con vistas a las personas que salen de la cárcel, a las cuales el gobierno identifica como una de las más vulnerables al momento de reinsertarse laboralmente, la estrategia planea hacer un seguimiento y acompañamiento de las personas que recuperan su libertad.
Además, se implementarán dos planes piloto para impulsar su empleo. El primero es el de Libertad Segura, que combina “soluciones habitacionales con formación para el empleo y puestos de trabajo” para unas 350 personas. También está el plan Habitar, Convivir y Producir, que ofrece líneas de trabajo en ámbitos rurales con un enfoque comunitario.
Todas estas medidas también traen consigo la división de las tareas en dos ámbitos de conducción. Por una parte, las políticas que refieren a respuestas integrales para las personas que viven en la calle, orientado a evitar su cronificación, serán coordinadas por el Mides. Aquellas acciones que respondan a situaciones de emergencia o de primera atención a indigentes, en cambio, estarán encabezadas por la Presidencia de la República.
El documento destaca que en 2024, unas 11.261 personas se atendieron en los dispositivos de alojamiento del Mides, cifra que ascendió a 13.597 en 2025, lo que implica un crecimiento del 20%.