La inauguración del nuevo Hotel San Rafael de Punta del Este, que funcionará bajo la firma del empresario italiano Giuseppe Cipriani, volvió a estar en agenda por nuevos cambios.

La firma postergó su apertura prevista para finales de este año, informó Portada y confirmó Montevideo Portal. En 2025, Cipriani había manifestado su interés de que el hotel abriera sus puertas en octubre de este 2026.

Desde la empresa indicaron al medio local que el retraso de la obra tiene que ver con los paros del Sunca, que han impactado en el desarrollo de la construcción.

En la última semana, creció la tensión entre la central sindical y la empresa Criba, que lleva adelante la construcción y envió a 120 empleados a seguro de paro.

En diálogo con Montevideo Portal, el secretario general del Sunca en Maldonado, Michael Pistone, afirmó que “la empresa venía con un atraso previo a lo que es el conflicto” por su convenio colectivo. 

“Este atraso tuvo como consecuencia que no puedan cumplir con el objetivo de inaugurar en diciembre. Sí sabíamos que la empresa tenía un atraso”, ratificó el sindicalista, que cuestionó despidos en noviembre del año pasado y marzo de este año. De todas maneras, Pistone se deslindó del retraso de la obra: “No obedece a las medidas sindicales nuestras”.

El desarrollo de Cipriani contempla edificios que podrían alcanzar entre 30 y 60 pisos, con una torre principal que incluso superaría los 300 metros de altura, posicionándose entre las más altas de América Latina.

La iniciativa forma parte del complejo conocido como Cipriani Resort, Residences & Casino, que incluye además la reconstrucción del histórico hotel —originalmente inaugurado en 1948— junto con casino, centro de convenciones, restaurantes y otros servicios de lujo.

El proyecto ha tenido múltiples modificaciones a lo largo del tiempo, incluyendo propuestas iniciales de rascacielos de más de 60 pisos y otras versiones con alturas menores, en medio de debates por el impacto urbanístico en la zona.

El avance de la torre vuelve a poner el foco sobre uno de los proyectos más ambiciosos del país, que desde su anuncio ha generado expectativa, inversiones millonarias y también controversias, en un punto emblemático de Punta del Este donde durante décadas funcionó uno de los hoteles más icónicos del Uruguay.