Una víbora Coral apareció en un salón de clases de una escuela rural de la localidad de Pueblo Soto, en Paysandú. Los docentes atinaron a llamar a la Policía al ver el animal, dado que sabían que por su color implicaba un peligro para los alumnos. 

Una vez que llegaron, los efectivos decidieron sacarla del centro educativo y devolverla al campo, según dijo el jefe de Policía sanducero, Eduar Álvez. El jerarca policial explicó que se trata de una víbora “muy peligrosa”, según recogió el medio local El Telégrafo

Este tipo de animal suele ser escurridizo y silencioso, pero en caso de atacar esconde la cabeza, baja el cuerpo y levanta la cola. Su picadura, por el veneno que inyecta, puede ser mortal.