Tres hermanos en Alemania fracasaron en el intento de demandar al albacea testamentario de su madre, que fue enterrada junto con algunas joyas que según los hijos estaban destinadas a la herencia familiar.

De acuerdo con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (OLG) de Fráncfort publicada hoy, las joyas de oro de un difunto pueden depositarse en su tumba aunque ello reduzca el legado de un heredero.

Los jueces rechazaron así el recurso de un heredero contra una decisión idéntica del Tribunal Regional de Königstein. La demanda se había dirigido contra el albacea testamentario, al que se acusaba de “incumplimiento de sus deberes”, por lo que debía ser relevado de su cargo.

La viuda había nombrado a sus tres hijos herederos en su testamento y unas de las hijas iba a recibir sus joyas como legado.

Posteriormente, la viuda dio instrucciones al albacea testamentario para que incluyera en su tumba sus alianzas y una cadena de oro. Tras el funeral, los herederos alegaron que enterrar a su madre junto con las joyas había sido “contrario al deber”.

Sin embargo, según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, los demandantes no pudieron demostrar que las joyas se hubieran colocado en la tumba contra la voluntad de la difunta.

En cualquier caso, el albacea testamentario no había cometido un incumplimiento grave de sus obligaciones, “aunque ello le impidiera cumplir parcialmente un legado ordenado”, según la decisión inapelable del tribunal.

DPA