Los ministros israelíes responsables de la seguridad ordenaron al ejército intensificar su lucha contra los extremistas, luego del doble atentado suicida en Tel Aviv, en el que murieron 23 personas.
La radio militar de Israel informó que el primer ministro Ariel Sharon y los más influyentes miembros de su gabinete aprobaron un plan militar para emprender más ofensivas contra atacantes palestinos.
Sin embargo, los políticos rechazaron una propuesta del canciller Benjamín Netanyahu de expulsar a Yasser Arafat.
Las explosiones ocurrieron cerca de la antigua estación de autobuses en el centro de la ciudad, al final de la jornada laboral del domingo.
Zona de inmigrantes
Según las autoridades, los dos extremistas llevaban al menos 10 kilogramos de explosivos cada uno, que detonaron en una concurrida zona habitada en su mayoría por inmigrantes.
Israel afirmó que los atentados fueron coordinados, ya que los estallidos ocurrieron casi en forma simultánea a unos 200 metros uno de otro, alrededor de las 18:30 hora local (16:30 GMT).
A primeras horas del lunes, helicópteros israelíes lanzaron cinco o seis misiles en la ciudad de Gaza.
El corresponsal de la BBC en la zona informó que la operación duró unos 30 minutos y que el blanco fue un taller de fabricación de armas.
El sitio estaba desocupado en el momento del ataque, por lo que no se registraron víctimas.
Primero en seis semanas
Los de este domingo fueron los primeros atentados con explosivos que se registran en Tel Aviv desde noviembre.
Poco después de las explosiones, el grupo extremista palestino Yihad Islámica se adjudicó el hecho por medio de una llamada telefónica a la agencia de noticias francesa AFP en la ciudad cisjordana de Jenín.
Más tarde otros dos grupos, entre ellos Hamas, también se declararon responsables de los ataques.
Condena unánime
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, condenó los atentados y señaló: "Sólo cuando se detengan los brutales ataques terroristas Israel podrá volver a hablar de paz (con los palestinos)".
Asimismo, el portavoz del premier, Ra'anan Gissin, responsabilizó a las autoridades palestinas de instigar los ataques.
Por su parte, el principal negociador palestino, Saeb Erekat, rechazó esas acusaciones, subrayando que la Autoridad Nacional Palestina no tenía nada que ver con los atentados. Erekat también rechazó los ataques contra civiles.
Entre tanto, un portavoz de la Casa Blanca señaló que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que los atentados "eran obra de quienes intentan descarrilar los intentos por lograr la paz en Medio Oriente".