Los festejos, que empiezan esta noche con una cena, se desarrollarán bajo estrictas medidas de seguridad y del aislamiento de los territorios ocupados de Cisjordania y la franja de Gaza, cuyos habitantes palestinos tienen prohibido entrar a Israel.
Las celebraciones del nuevo año, según mandato divino (Levítico 23:23-25), son precedidos por una semana de oraciones de penitencia, las "selijot", pues diez días después de los festejos llegará la jornada de expiación y ayuno, el "Yom Kipur", que es cuando el Creador inscribe a los creyentes, o no, en el Libro de la Vida.
Esta noche, en los hogares judíos, los comensales que bendigan la llegada del nuevo año comerán rodajas de manzana embebidas en miel para que sea "un año dulce", y los observantes acudirán mañana a fuentes de agua, lagos y mares para "deshacerse" de los pecados.
Según la tradición hebrea, la cuenta de los años comienza con la creación del universo, aunque los estudiosos contemporáneos suelen adjudicarles un mero valor simbólico dadas las investigaciones que atribuyen millones de años a la existencia del planeta y del cosmos.
De acuerdo con una estadística difundida por la Agencia Judía con motivo del nuevo año hebreo, al concluir este 5764 los israelitas en todo el mundo suman 13 millones, de los cuales 5,6 millones residen en los Estados Unidos y 5,1 millones en Israel.
Los judíos israelíes constituyen la primera minoría del país seguida por los miembros de la comunidad árabe-palestina, con 1,3 millones de ciudadanos -más de 90 por ciento de estos musulmanes, y los demás cristianos-, y dos minorías, la drusa y una asiática.
En Europa residen 1,2 millones judíos; 413.000 en las repúblicas de la ex Unión Soviética, y 401.000 en países de Sudamérica.
(Con datos de EFE)