Tras los devastadores incendios forestales que hace un mes comenzaron a afectar a cuatro comunas de la región de Valparaíso, ubicada a unos 120 kilómetros al noroeste de la capital, y que dejaron 134 personas fallecidas, habitantes víctimas y autoridades locales se enfocan en la reconstrucción del lugar.

En las comunas de Viña del Mar, Linares, Villa Alemana y Quilpué, hasta la fecha, se han construido 93 viviendas de emergencia en las zonas calcinadas, y se proyecta construir 240 casas por semana, según explicó este viernes la delegada presidencial de la región, Sofía González.

La autoridad regional también confirmó que la Contraloría General de la República autorizó al Ministerio de Obras Públicas para iniciar las demoliciones en las zonas siniestradas, un proceso lento que, según la ministra Jessica López de la cartera, implicará la demolición de 3.000 viviendas en Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana.

El Gobierno de Gabriel Boric ha entregado dos ayudas económicas a quienes perdieron su hogar o no pueden habitarlo por el estar gravemente dañado: una de 1.500.000 pesos (unos 1.500 dólares) de recuperación; y otra de 368.000 pesos mensuales (unos 380 dólares) para las familias recibidas por terceros o que están alquilando un lugar.

La tragedia está considerada la más grave ocurrida en Chile desde el mortal terremoto de 2010, con más de 10 mil hectáreas calcinadas en la región y miles de damnificados.

Los fuegos empezaron el 2 de febrero en la mañana y se propagaron rápidamente debido a las fuertes rachas de viento que corría aquella tarde en la zona y a las temperaturas extremas de la última semana. La alta densidad poblacional en terrenos de difícil acceso, sumada a la prolongada sequía en Chile dificultaron las tareas de extinción.

Los mortíferos fuegos reabireron el debate sobre la necesidad de aprobar una nueva ley enfocada en la prevención. Actualmente hay cuatro normas pendientes de tramitación en el Congreso, sin embargo, la que está más avanzada se votará el próximo miércoles en la Sala de la Cámara de Diputados.

Se trata de una propuesta presentada por el Gobierno el octubre pasado que busca crear nuevos mecanismos y fortalecer los ya existentes para reducir los riesgos nuevos fuegos.

Para lograrlo propone, en primer lugar, establecer la obligación de definir zonas de interfaz urbano-rural forestal en la planificación territorial, considerar medidas de prevención de incendios y crear una zona de amortiguación forestal en caso de no existir, entre otras indicaciones.

Boric presentó en setiembre un plan contra los incendios forestales que contempló un presupuesto de 148.000 millones de pesos (cerca de 153 millones de dólares al cambio de hoy), lo que representa un alza del 47% de su presupuesto respecto al período anterior.

EFE