Treinta y cuatro inmigrantes fueron desalojados este viernes de la pensión que alquilaban en Pocitos y se mudaron, al menos momentáneamente, a La Teja.
Dicha situación se dio porque la Justicia no hizo lugar al pedido de prórroga de los inmigrantes (en su mayoría cubanos, dominicanos y venezolanos) luego de que estos sufrieran una especie de estafa.
Los inmigrantes pagaban por el alquiler de las habitaciones y los servicios de agua y luz a una intermediaria, quien a su vez debía pagarle a la dueña de la casona. Pero la "encargada" de la residencia no efectuó los pagos correspondientes.
"La encargada fue mala pagadora y generó una deuda bastante grande y la dueña del espacio reclamó su casa", narró a Montevideo Portal la venezolana Ruby Cabrera, que vivía en la pensión junto a su pareja y su sobrino.
Este viernes, tras el desalojo, contó que ahora están alojados en un lugar que "consiguió la Intendencia".
"Estamos únicamente nosotros", dijo y agregó que se pueden quedar allí por el plazo de unos 15 días, mientras tramitan "una garantía de amparo por el Ministerio de Vivienda".
Sobre el nuevo refugio, Montevideo Portal se comunicó con fuentes de la IM y del Ministerio de Desarrollo (Mides), quienes señalaron que el lugar en el que están ahora lo inmigrantes no es precisamente de la IM, sino que fue facilitado por la comuna, pero pertenece a la sociedad civil.
Los dueños del hogar lo prestaron por unos días mientras los inmigrantes realizan los trámites para que puedan obtener las garantías de alquiler, ya que son familias que tienen ingresos y pueden pagarlo.