AgregarSuscribite al canalWhatsApp AgregarAgreganos en GoogleGoogle

Creer o reventar

“Yo no creo en Dios”: la increíble historia del Gordo Verde sobre la fe y un perro perdido

Una madre buscaba desesperadamente a la mascota de sus hijos, hasta que un gesto solidario con una desconocida cambió todo.

12.10.2026 15:37

Lectura: 4'

Compartir en

Montevideo Portal

Una mujer que llevaba días buscando al perro de sus hijos terminó encontrándolo de la manera menos esperada: después de detenerse a ayudar a una desconocida que cargaba bolsas de la feria. La historia fue compartida en Instagram por el sacerdote uruguayo Juan Andrés Gordo Verde, quien la utilizó para reflexionar sobre la solidaridad, la fe y las coincidencias que, a veces, parecen difíciles de explicar.

La protagonista del relato es Natalia, una madre que, días antes de Reyes, atravesaba una situación angustiante. Negrito, el cachorro de la familia, se había escapado y, pese a los esfuerzos por encontrarlo, no había noticias de su paradero.

Según contó el sacerdote, la familia había empapelado la ciudad con fotografías del animal, mientras los niños mantenían una única ilusión para la llegada de los Reyes Magos: recuperar a su perro.

La esperanza pareció hacerse realidad cuando ese 6 de enero Natalia recibió una llamada del destacamento de Bomberos. Le avisaron de que había aparecido un cachorro y ella salió inmediatamente en su moto para buscarlo.

Sin embargo, al llegar, descubrió que no era Negrito.

De regreso a su casa, la mujer intentaba sobrellevar la decepción y pensaba en cómo transmitirles la noticia a sus hijos. Fue entonces cuando se cruzó con una señora mayor que llevaba varias bolsas de la feria.

La mujer le hizo señas para pedirle ayuda, pero Natalia, todavía afectada por lo ocurrido, siguió de largo. Unos metros después, cambió de opinión, regresó y se ofreció a ayudarla. Incluso terminó acompañándola hasta su casa.

“Gracias, m’hija, gracias. No se imagina lo que era este peso para mí. Que Dios se lo pague con lo que más necesita”, le dijo la señora, según el relato de Verde. La respuesta de Natalia dio lugar a un giro inesperado.

“Mire, yo no creo en Dios, pero estoy deseando que aparezca el Negrito, el cachorro de mis hijos; es uno más en la familia”, le confesó.

Al escucharla, la señora le hizo una pregunta: “¿Un perrito chiquito? Hace unos días vino uno a visitarme”.

Entonces abrió la puerta de su casa y salió al pasto. Allí estaba Negrito, el cachorro que Natalia y sus hijos llevaban días buscando.

“Creer o reventar”, expresó el sacerdote al llegar al desenlace de la historia, que presentó como un ejemplo de cómo un gesto de solidaridad puede tener consecuencias inesperadas.

Para Verde, lo más significativo del episodio fue que Natalia encontró aquello que tanto necesitaba después de detenerse a ayudar a otra persona, incluso cuando atravesaba su propia angustia. “Quizás venimos malheridos, pero nunca subestimes el bien que podés hacer”, reflexionó.  

El religioso también recordó una enseñanza del papa Francisco sobre la “misteriosa fecundidad del bien”, que explicó con sus propias palabras: “Todo lo bueno que hacés, tarde o temprano da sus frutos y te vuelve, aunque no siempre imaginamos cómo”.

En el texto que acompañó la publicación de Instagram, Verde volvió sobre el carácter inesperado del encuentro. “Hay casualidades que, con el tiempo, dejan de parecernos casualidades…”, escribió.

El sacerdote señaló que existen historias que sorprenden y conmueven y que pueden llevar a algunas personas a descubrir una dimensión espiritual en acontecimientos cotidianos.

Aunque el episodio ocurrió hace varios años, su recuerdo sigue presente para el religioso. “Gracias, Natalia. Ya pasaron unas cuantas Navidades y todavía conservo al Negrito en el corazón”, expresó.

Montevideo Portal