La investigación sobre la causa de estafa y lavado de dinero de Conexión Ganadera, que ya tiene tres imputaciones y dos de ellas con prisión preventiva, avanza un poco más lento debido a la feria judicial.
Una de las últimas novedades fue que el fiscal de Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, pedirá, al volver del receso judicial, la imputación del titular de Pasfer, Maximiliano Rodríguez.
Hasta el momento, la Justicia imputó y envió a prisión a uno de los fundadores de la firma, Pablo Carrasco y a su esposa , Ana Iewdiukow, por delitos de estafa y lavado de activos.
En tanto, la esposa de Gustavo Basso —el otro fundador, quien se suicidó en noviembre de 2024—, Daniela Cabral, se encuentra con prisión domiciliaria y se la juzgará, en principio, por un ilícito de estafa.
La causa ha tenido consecuencias tanto en Uruguay como en Argentina, dado que en los últimos años, antes de que entrara a concurso, el “fondo ganadero” recibió inversiones desde tierras vecinas.
En una serie de mails, de la que informó en primera instancia Eduardo Preve y a la que accedió Montevideo Portal, queda claro que en algunas ocasiones los empresarios recibieron dinero en efectivo de los inversores argentinos.
En un mensaje enviado a Carrasco y Basso, Iewdiukow aseguró: “Mañana viene un remisero de Buenos Aires y agrega 60.000 (dólares) en efectivo. Yo me los quedo para poder ir sumando y llegar a cubrir otras rentas. En lo posible, si me giran un poco más, voy acomodando la cancha”.
Del mensaje se desprende que Iewdiukow no invertiría el dinero en lo que habían quedado con su cliente, quien se supone que debió firmar un contrato antes de darle el dinero en mano a la empresaria.
A su vez, la directiva de Conexión Ganadera pidió que le depositaran más dinero para “ir acomodando la cancha”.
En tanto, Basso se limitó a responder: “Ver cómo se hacen los recibos” y copió a Cabral, quien no estaba incluida en la cadena de mails.