Esta mañana, el meteorólogo Guillermo Ramis utilizó su columna en Informativo Sarandí para emitir dos advertencias igualmente sombrías: una de ellas para el resto de la semana y la otra para lo que queda del año.
“Mucho cuidado con las lluvias y tormentas del jueves”, afirmó el experto, quien dijo que ese día comenzará el desmejoramiento. Sobre ello, expresó que las mencionadas tormentas podrían incluso afectar el tráfico fluvial e impedir que zarpen barcos en el Río de la Plata.
Según Ramis, la situación se agravaría el viernes, con vientos de entre 40 y 60 kilómetros por hora, preludio de lo que ocurrirá al día siguiente.
“El sábado hay un temporal, eso es seguro”, sostuvo el profesional, quien detalló que en esa jornada podrían producirse rachas “de hasta 80 km/h en Montevideo y de 100 km/h en Punta del Este”. En cuanto al balneario, destacó que los vientos provendrían del suroeste y podrían resultar especialmente peligrosos para las embarcaciones, ya que, según Ramis, la costa de ese lado de la península “está menos resguardada”.
Por otra parte, los fuertes vientos provocarían una baja notoria de la sensación térmica.
“Cuidado el sábado por las bajas sensaciones térmicas, la isoterma del cero grado a 1500 metros de altura llega hasta Artigas. Habrá algo de viento y chaparrones hasta el domingo, pero el peor día es el sábado”, remarcó.
Y, “de yapa”, soltó que “en el interior podría haber alguna granizada descomunal, sobre todo el jueves”, fenómeno sobre el que, de momento, resultaría aventurado dar detalles de lugar.
Un niño grande
De acuerdo con lo expresado por Ramis, el fenómeno del niño en este 2026 sería “el quinto más intenso desde 1950” y se hará sentir a partir del invierno.
Según lo previsto por Ramis, julio, agosto y setiembre se van a caracterizar por depresiones importantes con vientos destructivos”. Asimismo, se producirían “frecuentes temporales intensos” y en agosto llegarían “lluvias excesivas que pueden triplicar y hasta quintuplicar en todo el país el volumen mensual”. Esto se traduciría en inundaciones que, a su vez, se agravarían “por el agua que llegará desde Brasil por el río Uruguay”. Llegado ese momento, será crucial la labor reguladora de la represa de Salto Grande, que debería priorizar “regular sobre producir”.
Por otra parte, el invierno se caracterizaría por las cambiantes temperaturas, con “cinco días de veranillo y tres con un frío bárbaro”, que a su vez causarían inestabilidad. “Cuando las masas de aire frío se desplacen sobre las de aire caliente, se formarán temporales intensos”.
Avanzando en el calendario, Ramis adelantó que “diciembre va a ser muy lluvioso” y que “en primavera y verano va a haber tormentas intensas, acompañadas de pedrisco, que es el nombre del granizo cuando supera los cinco centímetros”.
“En verano va a haber mucha tormenta con condiciones complicadas, mucho cuidado con la playa y con exponerse inútilmente cuando hay tormenta”, encareció el experto.
“Lo mejor es prepararse, para que después no digan ‘no sabíamos nada, esto es una fatalidad del destino’, porque es algo que va a pasar”, concluyó.