El Tribunal de Apelaciones confirmó por unanimidad este miércoles la prisión domiciliaria para Moisés Martínez, condenado a 12 años por el asesinato de su padre, a quien mató con 15 disparos. La resolución ratificó el fallo de la jueza María Noel Odriozola y rechazó la apelación presentada por la Fiscalía de 1° Turno de Flores, encabezada por Sabrina Flores. 

Las autoridades entendieron que la Fiscalía no logró demostrar “suficientemente la existencia del riesgo de fuga invocado”, por lo que el tribunal sostuvo además que, aunque ese riesgo “no puede ser descartado totalmente”, no corresponde aplicar la “medida excepcional de prisión preventiva”.

En la misma línea, las autoridades aseguraron que el arresto domiciliario es una medida “suficiente” y “proporcional” para Martínez “a efectos de neutralizar el eventual riesgo de sustracción a la persecución de la Justicia, ya sea fugándose fuera del país u ocultándose dentro de este”.

La Fiscalía había señalado que el “único medio procesal para conjurar el riesgo de peligro de fuga es la prisión preventiva” y remarcó la gravedad del delito y la pena impuesta de 12 años. Además, sostuvo que Moisés no se entregó voluntariamente, sino que fue detenido mientras dormía, luego de que se denunciara la desaparición de su padre.

Sin embargo, el tribunal cuestionó que la Fiscalía no remarcó “punto por punto los errores y omisiones tanto fácticos como jurídicos que se atribuyen al fallo en crisis”.

Además, detallaron que sobre Martínez rige el principio de inocencia hasta que la condena quede firme. “Por tal motivo, tiene derecho a su libertad personal, la que solo podrá verse limitada o privada en caso que existan riesgos procesales, los que deberán ser acreditados argumentativamente por el titular de la acción penal”, señalaron.

Finalmente, el tribunal entendió que ni la gravedad del crimen ni la pena impuesta constituyen argumentos suficientes para justificar la prisión preventiva. Además, destacaron que Martínez “no se fugó ni ocultó” tras el homicidio, sino que “permaneció en el lugar y una vez que arribó la Policía les comunicó lo que había hecho, lo cual lejos está de constituir un indicio de querer sustraerse de la Justicia”.