Jonathan, adolescente de 15 años asesinado por su padre, había vivido múltiples episodios de violencia que fueron vistos por parte del cuerpo docente de la UTU de Flor de Maroñas

Esto último motivó que, desde el centro educativo, se hiciera una denuncia en 2025. Los episodios de violencia física y verbal en contra del joven datan de varios años y, según elementos primarios en base a testigos, eran protagonizados no solo por el padre, sino también por otros familiares del menor. 

Compañeros de Jonathan de UTU dieron su testimonio y aseguraron que en varias instancias, tal y como informó Montevideo Portal previamente, Jonathan llegaba a clase con moretones producto de los golpes de los que era víctima.

“Venía a la UTU con moretones en los brazos. Se los tapaba con una campera”, contó uno de los estudiantes en diálogo con Telemundo (Canal 12). Otro de los compañeros aseguró que recordaba verlo al joven con “los ojos negros”. 

“Iba al comedor así, todo tapado de moretones”, añadió el mismo alumno. Todos los compañeros coincidieron en que Jonathan era una persona reservada y que, al menos con ellos, nunca comentaba las palizas que le daban.

Uno de los estudiantes aseguró que “él no hablaba con ningún docente ni nada, creo que [se] guardaba las cosas”. 

La violencia de la que era víctima se dejaba ver hasta cuando uno de sus compañeros fue hasta su casa y Jonathan le pidió que se fuera, porque sus padres eran violentos y “no quería pasar vergüenza”. 

Asimismo, en las últimas horas surgió que la abuela del menor también propinaba golpizas a su nieto. De hecho, la Policía recibió varios videos en los que se ve a la mujer pegándole al menor de edad.

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Según uno de los registros a los que accedió Montevideo Portal, la violencia era extendida a los otros hermanos del adolescente. En el video se ve a dos niños de poco más de ocho años. Uno de ellos sostiene al otro mientras la abuela le pega. “Hija de puta, la concha de tu hermana”, le grita el menor de edad mientras la mujer le pide que se quede quieto. A su vez, se sienten  os gritos del menor de edad, pidiendo desesperado que lo suelte. Las imágenes son analizadas por la Policía y se espera que, en el correr de estas horas, la investigación tenga un nuevo avance.