AgregarSuscribite al canalWhatsApp AgregarLinkedinLinkedin AgregarGoogleGoogle

La vida misma

“Se levantaban de la cama para verla”: el vínculo entre Francisca y la salud mental

Richard Tesore relató que personas con depresión encontraron compañía en el animal y explicó la identificación que generó su historia.

01.11.2026 15:46

Lectura: 5'

Compartir en

La historia de Francisca, la elefanta marina que nació en Piriápolis en octubre de 2025, tuvo un impacto que fue más allá del interés por la fauna. Personas que atravesaban situaciones de depresión encontraron en el seguimiento del animal una motivación para realizar actividades cotidianas, según contó a Montevideo Portal Richard Tesore, referente de SOS Rescate Fauna Marina.

El especialista relató que, durante los meses en que la organización siguió el crecimiento de Francisca, recibió testimonios de personas que encontraban en sus transmisiones una forma de acompañamiento emocional.

“Hubo gente que decía que estaba muy deprimida, que no se movía de la cama y lo único que la hacía levantarse era para ver los videos o para venir a verla”, expresó.

Tesore explicó que realizaba transmisiones a distintas horas del día y de la noche, y que el interés generado por la supervivencia de la elefanta terminó por despertar una identificación emocional entre algunos seguidores. El seguimiento fue tal que, según contó, hubo entusiastas que “se mudaron a Piriápolis” con tal de verla.

A su entender, parte de ese fenómeno estuvo relacionado con las circunstancias que atravesó el animal durante sus primeras semanas de vida y, particularmente, con su separación de su madre.

Francisca nació el 11 de octubre de 2025, en lo que fue el primer nacimiento registrado de un elefante marino en las costas uruguayas. Su madre, Alma, había intentado dar a luz en varias oportunidades, pero la presencia de personas que se acercaban a tocarla la obligó a regresar al agua.

Finalmente, el nacimiento ocurrió en una zona protegida por Prefectura y la Intendencia de Maldonado. Tras permanecer varias semanas junto a su cría, Alma regresó al mar el 6 de noviembre, como parte del ciclo natural de la especie.

Según Tesore, muchas personas interpretaron esa separación como un abandono, pese a que se trataba de un comportamiento natural.

“El tema de que la madre se fuera, que la abandonara, a nuestro entender la estaba abandonando, y es un ciclo natural. Pero el humano interpretaba eso y se generó ahí un ida y vuelta”, explicó.

El rescatista encontró allí un paralelismo con el acompañamiento de personas que atraviesan problemas de salud mental. En particular, destacó que el seguimiento de Francisca consistió en permitir que atravesara sus propios procesos sin interferir innecesariamente.

“La idea era no tocarla, o sea, acompañar, pero no tocarla. Y es, de alguna forma, lo que también se recomienda con el deprimido. Es acompañar, no dar consejos, no hacer sugerencias, simplemente acompañar”, reflexionó.

Para Tesore, el fenómeno que se generó alrededor de Francisca representa una oportunidad para promover espacios de encuentro y acompañamiento. Por ese motivo, SOS Fauna Marina está impulsando la creación del Club de Amigos de Francisca, una iniciativa que buscará reunir a sus seguidores y fomentar la protección de los océanos.

El referente de la organización vinculó el proyecto con su preocupación por el aislamiento social y la falta de contención emocional.

“Estamos todos amontonados y totalmente aislados y separados con la tecnología, cada uno en su mundo, absorto, y cada vez estamos con menos contención emocional”, consideró.

Por otra parte, Tesore brindó una actualización sobre el estado de Francisca, que cumplió su primer año de vida el pasado 11 de octubre.

Según explicó, hace aproximadamente 45 días fue visto un ejemplar que identifican como Francisca en el puerto de Punta del Este y posteriormente se registraron nuevos avistamientos en la zona.

“Se la siguió viendo ahí, en la rampa del puerto, en la rampa interna. La siguieron filmando y andaba entre la parada uno y el puerto. Ahí iba y venía”, contó.

La organización ya había informado sobre el aparente regreso de Francisca en agosto, cuando un animal fue observado jugando con las boyas del puerto, un comportamiento que la elefanta había mostrado durante sus primeros meses de vida.

Sin embargo, su identificación no puede confirmarse por completo, debido a que Francisca no cuenta con una marca que permita reconocerla con certeza. Tesore explicó que personal de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) intentó marcarla, pero no logró encontrarla en aquella oportunidad.

El especialista también contó que otra elefanta marina, apodada “Timoncita” o “la prima de Francisca”, permanece en Piriápolis y cuenta con una caravana de identificación.

En ese sentido, Montevideo Portal informó el pasado 30 de octubre sobre la aparición de otro ejemplar en el balneario, que SOS Fauna Marina descartó que fuera Francisca.

“La verdad que a las dos se las ve con muy buena salud, con muy buen peso. Eso es lo que nos deja contentos”, aseguró Tesore.

El rescatista destacó que esta evolución es alentadora debido a que, según indicó, la mortalidad de estos animales supera el 60% durante sus primeros dos o tres años de vida.