El pasado domingo, la Organización Mundial de la Salud informó que tres personas fallecieron en un crucero que viajaba entre Ushuaia y Cabo Verde por un posible foco de hantavirus.
Tal como informáramos, hasta el momento hay un caso confirmado por laboratorio y otros cinco sospechosos. De las seis personas afectadas, tres murieron y una permanece en cuidados intensivos en Johannesburgo.
El patógeno causante de la tragedia es un hantavirus, una “infección mortal” que se contagia principalmente por contacto con roedores, ya sea mediante sus heces, orina o saliva, y que puede derivar en cuadros respiratorios graves.
Según informó Scientific American, la infección puede transmitirse entre personas, aunque se trata de una modalidad poco frecuente y hasta el momento no se ha confirmado si este caso responde a ese mecanismo. Sin embargo, lo que sí se sabe es que el único hantavirus con transmisión interpersonal comprobada es el virus Andes, presente en América del Sur.
Los síntomas de estos virus suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen fatiga, fiebre, dolores musculares y abdominales. En los casos del síndrome pulmonar, los pulmones pueden llenarse de líquido, lo que provoca dificultades respiratorias.
Otro de los síndromes que se pueden presentar es la fiebre hemorrágica con síndrome renal, con una tasa de mortalidad que varía entre el 1% y el 15%. Los síntomas en este caso incluyen dolores intensos en cabeza, espalda y abdomen, así como fiebre, escalofríos y náuseas. En un estado más avanzado de la enfermedad, pueden aparecer presión arterial baja, hemorragias e insuficiencia renal aguda.
La OMS indicó que se están realizando estudios adicionales, incluidos análisis de laboratorio y secuenciación del virus, mientras pasajeros y tripulación reciben atención médica.
En paralelo, se evalúa la evacuación de otros dos pasajeros con síntomas para su aislamiento en Cabo Verde. El organismo también señaló que está coordinando con los países involucrados y la empresa operadora del barco, Oceanwide Expeditions, para organizar las respuestas sanitarias.
El buque, de perfil expedicionario, tiene capacidad para unos 170 pasajeros y alrededor de 70 tripulantes. Su ruta incluía escalas en el Atlántico Sur antes de dirigirse hacia el archipiélago español de Canarias.
Con información de agencias.