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¿Villano incomprendido?

“Prefiero irme como protagonista”: Matías Catán tras ser eliminado de Gran Hermano Uruguay

Luego de salir de la casa con el 92,12% de los votos, el primer hombre expulsado repasó su juego y habló sobre lo que vendrá.

29.10.2026 19:19

Lectura: 12'

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Prócer, primer hombre eliminado de Gran Hermano Uruguay, líder de la “hermandad”, creador del nombre GH Kids y récord de votos negativos. Bajo esos apodos entró Matías Catán a la gala de Gran Hermano el día después de su eliminación con el 92,12% de los votos del público.  

El lunes 26 de octubre, Catán atravesó la puerta de salida y compartió, en segundos, su enojo. “Soy la persona que más jugó”, “me parece una estupidez bárbara irme”, “quedó una guardería ahí”, “qué mierda es lo que quieren de un ganador”, “yo soy el héroe y el bueno”, fueron algunos de sus dichos mientras la conductora Eliana Dide trataba de calmarlo. “Tengan linda noche, votaron como el orto”, fue lo último que dijo con el micrófono en mano.

Al día siguiente, en su encuentro con los panelistas, las exparticipantes de esta edición y el conductor Eduardo Colo Gianarelli, Catán siguió con la misma energía y con los primeros tres botones de su camisa desabrochados. Le resultó imposible quedarse sentado en una silla. “Es incómodo”, explicó, y terminó de pie junto al Colo, apoyado sobre la silla o la mesa de los panelistas.

El estudio se contagió. Catán no era el único enojado; de repente, Gastón Trezeguet y Yisela Yipio Pintos también subieron el tono hacia el exparticipante, quien los ninguneó. Pero no quedó ahí: el resto de los panelistas también subieron la temperatura y terminó con Gianarelli pidiendo que todos se comporten.

Entre preguntas sin respuesta, chistes con la producción y risas, se mostró cómo fueron los días de Catán dentro de la casa: gimnasio, estrategia y una historia de amor con la participante Melanie Porta, con quien indicó que tendrá que “evaluar” si seguirá luego de finalizada esta edición de Gran Hermano.

Pero todo terminó principalmente con risas, Catán convencido de que si hubiera repechaje volvería a entrar a la casa y el conductor le permitió al exparticipante cerrar el programa con su frase: “Buenas noches, dejen de votar como el orto”.

ANTES DE GH

¿Quién es Catán como persona?

Es una persona muy compañera que motiva, laburante, medio rutinario. Soy carismático, básicamente una persona que se divierte, se ríe de la vida, pero a su vez también cuida a los suyos. Tengo mucho amor propio, eso seguro, pero también mucho amor para dar.

¿A qué te dedicabas antes de entrar a la casa?

Soy licenciado en Dirección de Empresas Turísticas de la Universidad Católica del Uruguay, fueron cinco años de carrera donde tuve la oportunidad de hacer un intercambio académico en Costa Rica en 2018, estuvo bárbaro. Ahí hice un curso de coach empresarial; me empecé a mover más para manejo del talento humano. Por eso, siempre me gustó la parte de interactuar con las personas.

Después, trabajé para un hostel que cerró, estaba en plaza Gomensoro y en Punta del Este. Luego me fui a Australia con una visa laboral de un año y medio. No junté kiwis ni todas esas cosas que dicen, sino, más bien, estuve en una granja de caballos. Fui barman, mozo, estuve de supervisor en un escape room como en una especie de playland para 400 personas y ahí desarrollé fuerte mi inglés.

Antes de irme fui supervisor en un restaurante hotel; me gané ese puesto. Fue un proceso largo, eso estuvo bueno. Trabajé en una empresa de logística en Uruguay, muy reconocida y después trabajé para Tesla, estaba vendiendo autos de alta gama hasta que en un momento me llegó la propuesta de Gran Hermano, el casting. Eso fue como LA decisión. Era un buen sueldo y estabilidad laboral, pero el sueño se tenía que hacer.

Mi máximo trabajo fue tres años en una plataforma de inversiones y después viajé mucho. También hice un año en Ciencias Políticas para ser politólogo, Me hubiese ido bien como político, ¡eh! Capaz que ese 92,12% era para estar en el Parlamento Legislativo.

la casa

¿Qué es para vos jugar en Gran Hermano?

Es ser bien auténtico, ser genuino, no generar ninguna máscara o ningún personaje. Ahora claramente hay que cuidar lo que uno habla, es muy difícil.

Cuando pensás que te podés apoyar en cierta gente, después la persona te puede traicionar; por eso yo traté de armar un grupo donde no se me dieran vuelta. Hubo un grupo bien sólido hasta que se fue Bruno y después de ahí jugué más tranquilo con Fabricio, Gustavo y Melanie. Eso quiere decir que el grupo lo pude hacer. También le di entidad a otro bando. Eso también puede llegar a generar un conflicto. Es muy difícil mantenerse bien con todos, porque llegás a ser un foco.

Es saber cómo tener tu propio grupo, pero a su vez también no aislarte en ese grupo. Yo nunca me aislé de nadie, se podía acceder a mí fácilmente, podíamos hablar de cualquier tema, creo que esa parte dentro del vínculo con el grupo estuvo bien.

Lo que habrá fallado es no haberme podido relacionar tanto con el afuera, capaz que jugar a la cámara, hacerle un guiñito, hacer algo y después mostrarle lo contrario para jugar. Son esas estrategias y tácticas que las vi en otros compañeros, ya desde adentro yo las veía.

Adentro de la casa nunca me planteé por qué estoy acá. Yo quería ganar. Me gusta ganar. Igual sabía que por el tipo de persona que represento para el uruguayo, no iba a ganar. Yo soy más un perfil de GH Argentina.

¿Cuáles ediciones de Gran Hermano viste?

Vi muy poco, el primero lo vi, en el que estaba Gastón Trezeguet. Yo no soy de estar constantemente en las redes. Entonces no entré por la fama. Entré por el desafío, por la experiencia, porque me gustó la idea de que sea un experimento social, de cómo yo podía estar en él, a ver cuál era mi rol. Te juro que en mis grupos de amigos a veces termino siendo el líder o en el grupo laboral también. Como que se me escucha, y ahí yo me sentí un poquito el líder.

Por eso me parecía que un GH más argentino, por lo que vi, era un poco más polémico, el público iba más con el que arma más show y contenido.

Está todo bien y claramente con la frase “votaron como el orto” es un tema de por qué me sacaron a mí. Obviamente que votaron bárbaro, estoy afuera y eso era lo que ellos querían.

¿Te arrepentís de algo que hiciste dentro de la casa?

Capaz no me tendría que haber metido en algunos conflictos, ya que no me correspondía. El tema es que cuando yo veía a una persona sufrir o llorar decía “la puta madre, ¿por qué le está haciendo eso si es más chica o por qué le está diciendo eso?”. Quería mostrarle a la persona que no puede pasar por arriba de todos, porque yo nunca pasé por arriba de nadie de forma irrespetuosa.

Entonces, capaz bajar un poquito ese tipo de intensidad. Nunca fui soberbio ni arrogante ni pedante.

¿Cómo fue tu relación con Melanie?

Melanie fue la experta en bajarme. Me decía: “Mientras estés acá, yo te voy a bajar, quedate tranquilo, yo te cuido”. Y eso era un mimo al alma. Estábamos en la piscina y ella me tira “mi versus sos vos, Catán”, yo le dije “mi versus sos vos, Mela”.

Por eso quería llegar con ella hasta el final, porque no siento que haya otra persona que me pueda controlar o manipular dentro de la casa, de forma linda. Era la única persona a la que yo escuchaba.

Por otro lado, no es que se expuso por estar conmigo, porque fue una relación hermosa, sino por lo que terminamos representando ahí adentro, que era contraposición. Pero el amor que nos tenemos con Mela, esperemos estar afuera y vemos qué pasa, era muy fuerte y real.

¿Fue un triunfo estar en GH?

Obvio. Eran como nueve mil participantes postulados. Por el momento siento que es el Gran Hermano de Catán por un tema de protagonismo. No hay que salir campeón para que se te nombre.

Claramente me hubiese gustado salir primero, pero como le dije a Melanie antes de irme, la verdad prefiero irme ahora sabiendo que la gente ya no me quiere adentro, que salir décimo como desapercibido por no hacer nada. Prefiero irme como protagonista.

Ahora volveré a laburar como siempre, volveré a ir al gimnasio, estaré con los míos, asado, fútbol, un poco de noche, aprovechar que capaz que por el apellido te invitan a ciertos lugares. Joder un poquito. A mí no me va a consumir este tipo de fama, los pies los tengo sobre la tierra. No me agrando en eso. Ya tengo amor propio, yo no necesito que me suban el ego, estoy muy tranquilo con lo que soy.

la gala y el futuro del más votado

Tras tu salida comentaste que estabas enojado, ¿cómo manejas lo emocional?

La verdad es que no me amparé constantemente en el apoyo psicológico. Estuvimos hablando un rato, pero no de la profundidad de la persona, sino, más bien, sobre cómo construir lo que yo quiero comunicar desde ahora. Obviamente, había una rabia de no poder haber hecho todo el juego del apocalipsis, que lo había planteado. Yo necesitaba una placa más y tenía toda una semana ya craneada para poder dar vuelta la situación.

Había empezado a hablar más con las cámaras y a jugar más con el público. Lo que pasa es que No pude terminar lo que había armado, que solo lo sé yo.

Entiendo y respeto mucho que se me haya votado porque comprendí desde afuera lo que ellos estaban viendo. Yo igual, como espectador, siempre lo hubiese dejado a Catán por un tema: que se instaló un villano, entonces vamos con el villano hasta el final. Lo quiero o no lo quiero, vamos con una contraposición. Si existe Nacional, no existe que Peñarol se vaya a la B. Todos queremos que Peñarol se vaya a la B o River o el Real Madrid o Barcelona, pero después termina amargando un campeonato y decís “qué embole, no tenés a tu clásico rival”. Entonces, si yo le generé entidad a los kids, que a los kids les cueste más sacarme del juego.

¿Cómo estuvo la gala del día después de ser eliminado?

Hermoso (ríe). Fueron con municiones. No hubiese cambiado nada. Somos show, fue mucho más show de lo que ustedes piensan. Nos divertimos muchísimo.

Le di un abrazo a Yipio después, le di un gran abrazo a Gastón. Él me dijo “vos sos show GH Argentina” y el loco lo dijo en vivo también.

¿Sentís que tenés apoyo del público?

Me bajé del Buquebus, viene un tachero y me dice “Catán, fuiste y serás siempre el mejor. Te serrucharon los kids”. Y yo le dije: “¿Qué? Sos un tipazo”. Me cagaba de la risa y me dice “una foto para mi esposa y yo que te amamos”. Ya me pidieron que filme un videíto para el cumpleaños. No conozco a la gente y te piden para el cumpleaños, es muy raro.

Me para la gente en la calle para las fotos, te lo juro. Ayer estaba caminando con mi hermana, yendo a un restaurante, y ella se puso a ser la fotógrafa porque le daban el teléfono de ellos.

Uno desde adentro no es consciente y estoy siempre, soy feliz. Pero a ese mismo le decía: “Che, pero vos no sos parte del 8%”, le tiraba en chiste. Y me dice: “No, soy el 92, pero ahora volvé”.

Había una campaña para que no seas eliminado con un cartel en la tribuna que decía que era mejor tenerte adentro de la casa que afuera.

Y no lo lograron. No lo lograron. Estoy pro esa campaña, métanme de vuelta. Soy un peligro para la sociedad, meteme a la casa que gano. Ya está, hay que jugar con todo, te lo juro, yo soy una persona divertida que cuando hacen ese tipo de chistes; es un chiste que yo lo haría.

Yo lo que quiero es que no haya un hate banal, sin sentido. Me gusta el hate justificado y de frente. Yo en la vida voy para adelante.

Ahora, afuera de la casa, ¿aparecieron ofertas de trabajo?

Tengo propuestas, varias, más de las que me hubiese imaginado. Gustó el Catán, se ve. Ahora están viendo que estoy más calmado. No me considero un loqui, me considero una persona distinta y lo fui siempre, porque me embolan las personas que no se manifiestan ante la vida, que se guardan todo. Yo no me voy a guardar nada. Si me guardo es por ser respetuoso y no querer generar bardo.

¿Cuál es tu trabajo soñado?

Vivir viajando por el mundo, conociendo diferentes culturas, por eso estudié Dirección de Empresas. El trabajo soñado, en realidad, es lo que me haga feliz al momento. Todo lo que sea estar con gente y que no haya tanta máquina, eso me gusta.

Pero ahora voy a aprovechar mi tiempo en Uruguay, quiero estar en Uruguay, con los míos.  Fue un mes y 10 días, pero qué mes, posta. Pasaron muchas cosas.