La Policía continúa investigando el siniestro de tránsito ocurrido en la ruta 8 en el que murieron dos mujeres, madre e hija, de 83 y 57 años respectivamente. El auto de las víctimas chocó de frente contra otro vehículo en una zona en la que no se permite hacer adelantamientos, por lo que se pensó que alguno de los involucrados habría hecho una maniobra no permitida que ocasionara el fatal desenlace.
Sin embargo, con el pasar de las horas, el conductor del auto que no tuvo fallecidos narró que circulaba de norte a sur cuando vio que el vehículo de las víctimas —que iban en sentido contrario— se salía del asfalto, golpeó un cartel indicador e inmediatamente hizo una maniobra brusca por la que se cruzó de senda.
El chofer narró que no pudo evitar chocar de frente, precisamente contra su lateral derecho. El hombre, quien tenía el permiso de conducir vigente y cuya espirometría dio negativa, resultó ileso.
El conductor del auto en el que iban las víctimas fue trasladado a un centro asistencial, pero llegó a declarar ante los efectivos policiales. Además de narrar que iba con su esposa y su suegra, quienes habían pasado juntas el Día de la Madre, comentó que se dirigían de sur a norte debido a un sepelio.
Sobre el hecho en sí, aseguró que "por unos segundos" se durmió y se despertó cuando el auto golpeó contra el cartel. Ante esto, giró el volante hacia el centro de la ruta para evitar el vuelco, pero la maniobra fue tal que se cruzó de senda.
Si bien fue internado, no presenta lesiones de entidad ni riesgo de muerte producto de los golpes.