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Doloroso aprendizaje

“No son juguetes”: tras muerte de dos niños, jefe de Policía de Rivera habló de armas CO2

El departamento norteño perdió a dos chicos en menos de dos meses a causa de accidentes con ese tipo de arma.

23.09.2026 07:57

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En menos de dos meses, dos niños de 8 y 9 años perdieron la vida en el departamento de Rivera a causa de disparos con armas de aire comprimido.

El primer hecho ocurrió el pasado domingo 9 de agosto en el barrio La Colina de la capital departamental, durante una reunión familiar.

En el momento de la tragedia, el niño de 8 años se encontraba en su dormitorio junto a su hermano de 3, mientras un primo de ambos permanecía en el exterior. Este último familiar oyó un ruido proveniente de la habitación, entró al lugar y allí vio al niño con sangrado en el rostro.

El pequeño fue internado en un centro de salud local y luego al Hospital de Tacuarembó, donde falleció días más tarde.

El segundo episodio ocurrió el pasado lunes en la ciudad de Tranqueras, donde un niño de 9 años falleció luego de recibir en el tórax un disparo con un arma de aire comprimido.

De acuerdo con la información disponible, en el momento del hecho la víctima estaba junto a otros menores. Uno de ellos, adolescente, habría “amagado” con dispararle al niño, pero el tiro sí salió y alcanzó al pequeño. La Policía investiga cómo los menores accedieron al arma, que además habría sufrido modificaciones.

Una energía que puede provocar la muerte

Fabián Severo, jefe de Policía de Rivera, se refirió ayer en rueda de prensa a los peligros que implica el uso de este tipo de armas, algo que parece ser subestimado por los usuarios.

“Una vez más, decimos que las armas de aire comprimido no deben ser utilizadas como un juguete”, aseveró el funcionario.  “Esas armas utilizan aire comprimido, utilizan CO2, utilizan sistemas neumáticos con la capacidad de expulsar proyectiles con la energía suficiente para generar un daño muy importante en un cuerpo humano y, eventualmente, la muerte”, dijo.

Por ello, llamó a “tener conciencia de que esas armas deben ser utilizadas con el cuidado y las prevenciones necesarias”, y “teniendo en cuenta la capacidad” que poseen, e insistió en que, a pesar de no tratarse de armas de fuego, son sumamente peligrosas.

“Hoy estamos ante armas [de aire comprimido] que lanzan el proyectil con una energía tal que puede provocar la muerte”, incidió.

En cuanto a las modificaciones que se habrían hecho al arma usada en el caso de esta semana, Severo evitó pronunciarse hasta que se conozcan los resultados de las pericias, pero remarcó que aun sin ninguna manipulación, los rifles de aire comprimido son potencialmente letales.

“Ya con su concepción, como son fabricadas, [estas armas] ya son peligrosas”, dijo el jerarca, y llamó a “tener cuidado y sobre todo entender que no es un juego, no es un juguete”.

Caso Facundo

Las armas de aire comprimido potenciadas con CO2 también estuvieron sobre el tapete en el sonado caso de Facundo Cuadrado, un joven de 18 años muerto por un disparo en el verano de 2022 en el departamento de Tacuarembó, durante una celebración con compañeros de estudio.

En una de las audiencias del prolongado juicio, la abogada de la familia Cuadrado llevó a cabo una acción que fue noticia a nivel nacional: se presentó en el juzgado llevando al hombro un fusil como el usado en el trágico hecho.



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